Mahmud Ahmadinejad. El presidente pidió la presencia de Brasil y Turquía

Irán negociará con las potencias programa nuclear a fin de agosto

«No habrá nuevas negociaciones antes del final del mes (iraní) de Mordad», el 22 de agosto, anunció Ahmadinejad en una rueda de prensa en la que presentó las «condiciones» de Irán a la reanudación de las negociaciones.

La congelación de esas conversaciones es, según el presidente iraní, «el precio» que las grandes potencias «deben pagar» por las sanciones adoptadas el 9 de junio por el Consejo de Seguridad de la ONU contra Irán.

Pese a los desmentidos de Teherán, la comunidad internacional sigue temiendo que el régimen iraní busque dotarse de la bomba atómica.

Ahmadinejad desmintió a propósito de ello las acusaciones del jefe de la CIA, Leon Panetta, que declaró el domingo que Irán podría tener armas nucleares en 2012. Según el presidente iraní, su país no pretende dotarse de esas armas «estúpidas», y está «firmemente en favor del desarme».

El presidente iraní puso como condición a la reanudación de las negociaciones que participen nuevos países.

Así, las conversaciones sobre un eventual intercambio de combustible nuclear, en las que hasta ahora participaban sólo Estados Unidos, Rusia y Francia, tendrán que ampliarse a Turquía y Brasil, cofirmantes de una oferta hecha por Teherán en mayo, dijo Ahmadinejad.

La oferta de mayo propone intercambiar uranio iraní débilmente enriquecido, por combustible altamente enriquecido, y así crear un clima de confianza. Las grandes potencias recibieron sin embargo con escepticismo la propuesta, ya que Teherán anunció que en cualquier caso seguirá produciendo uranio altamente enriquecido, al 20%.

Ahmadinejad declaró que la oferta presentada con el apoyo de Turquía y Brasil debía ser la «base» de toda negociación, instando a la comunidad internacional a preferir «el entendimiento» a «la confrontación».

El presidente iraní puso otras dos condiciones: que las grandes potencias «se posicionen claramente sobre las armas nucleares que posee el régimen sionista», es decir Israel, enemigo jurado de Teherán, y que «digan claramente cuál es el objetivo de las negociaciones».

Irán, que recibió muy mal el hecho de que sus aliados, Rusia y China, votaran las sanciones en su contra, amplió en las últimas semanas sus críticas, tradicionalmente reservadas a los occidentales, al conjunto de «grandes potencias», a las que acusa de buscar «preservar su monopolio nuclear».

Ahmadinejad advirtió además contra toda tentativa de inspeccionar los buques iraníes en alta mar, tal y como lo permite la nueva resolución de la ONU: «Nos reservamos el derecho de hacer lo mismo, y la experiencia demuestra que somos capaces de defender nuestro derecho. Si algunos insisten en que se haga, lo lamentarán», afirmó.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje