Una guerra prolongada
Jerusalén, AFP
El presidente palestino, Yasser Arafat, dio la orden a los servicios de seguridad palestinos «de impedir los disparos de obuses de mortero sobre territorio israelí y las colonias judías» desde la Franja de Gaza.
Esta orden fue seguida de una moderación por parte del ejército israelí de las restricciones a la circulación en la Franja de Gaza, impuesta a principios de semana durante una operación de gran envergadura.
En el transcurso de una ceremonia militar en la base de Latrun, al este de Tel Aviv, a la entrada de la Cisjordania ocupada, Sharon declaró que Israel llevará a cabo una «lucha de larga duración y sin piedad contra el terrorismo».
«Tendemos la mano a la paz, aunque continuamos una lucha de larga duración y sin piedad contra el terrorismo (…), una lucha que vamos a ganar», declaró el ex general en una ceremonia en honor de una brigada de blindados que estaba bajo su mando durante la guerra árabe-israelí de octubre de 1973.
Sharon afirmó que esta lucha necesitaba «determinación y calma en el interior».
El ministro israelí de Defensa, Binyamin Ben Eliezer, prometió este viernes que Israel «combatirá hasta que vuelva la calma», subrayando que «en este tipo de conflictos, el primero que baja los brazos pierde».
«Es una pena que los palestinos se imaginen que vamos a ceder, cuando nosotros no tenemos un país de repuesto», prosiguió el ministro laborista, que habló a las afueras de Tel Aviv.
«El regreso de los refugiados árabes de 1948 significaría el final del Estado de Israel», estimó el ministro en referencia a la exigencia palestina de que puedan volver a Israel los 3,7 millones de refugiados palestinos.
A pesar de un descenso en la intensidad de los incidentes en las últimas horas, la situación seguía tensa este viernes.
Catorce palestinos resultaron heridos de balas de goma y reales por disparos de soldados israelíes, según fuentes médicas palestinas, mientras que el ejército israelí anunció que había desactivado dos atentados con bomba.
Cuatro palestinos resultaron ligeramente heridos por balas de goma cuando soldados israelíes abieron fuego cerca de la ciudad cisjordana de Ramalá contra manifestantes que les lanzaban piedras.
Un millar de manifestantes desfiló desde el centro de Ramalá, enarbolando banderas palestinas, iraquíes y las verdes del Islam, hasta un control de carreteras del ejército israelí, donde se produjeron los enfrentamientos. Otros dos palestinos fueron alcanzados por munición real durante enfrentamientos con militares cerca del campo de refugiados de Kalandia, al sur de Ramalá. Otro palestino fue herido durante los enfrentamientos entre soldados y jóvenes palestinos en Hebrón, en el sur de Cisjordania.
En la Franja de Gaza, una periodista palestina de la televisión por satélite de Abu Dhabi, fue herida por una bala real.
Seis jóvenes palestinos resultaron heridos también por munición real, uno de ellos gravemente, en enfrentamientos cerca de Karni, un punto de paso entre la Franja de Gaza e Israel.
El ejército israelí anunció haber desarticulado una serie de artefactos explosivos ligados entre ellos, cerca de la colonia de Kfar Darom, en la Franja de Gaza.
Este dispositivo, que habría podido causar pérdidas importantes, estaba compuesto de cuatro minas antitanque y un obús de mortero de 120 mm.
Otra bomba fue desactivada cerca de un túnel de carretera, en la región de Belén, Cisjordania.
Por otra parte, el representante especial del secretario general de la ONU en el sur de Líbano, Staffan de Mistura, calificó este viernes los vuelos de Israel sobre Líbano de «violación de la línea azul y de las resoluciones internacionales».
La aviación israelí violó este viernes por quinto día consecutivo el espacio aéreo libanés, rompiendo la barrera del sonido en varias ocasiones.
Compartí tu opinión con toda la comunidad