Cavallo crea problemas

Por Isidoro Gilbert – Corresponsal en Argentina

 

Es que Cavallo pone en cuestión al Mercosur como posibilidad. Más allá de que haya dicho expresamente que el arancel común, que es la matriz del emprendimiento, sea un disparate, lo cierto es que su larga exposición dejaron sospechas de que él se propone en realidad, poder acordar bilateralmente con los EEUU un tratado de libre comercio, tal como lo busca Chile sin éxito, y a su manera el Uruguay. A Fernando Henrique Cardoso la idea le cayó pesada. Ayer desayunó con Fernando de la Rúa en un desayuno en Quebec, y se recreó la atmósfera. EHC enfatizó que lo importante no son las ideas de las personas sino los acuerdos y en todo caso lo que vale es el pensamiento del presidente De la Rúa, «cuya opinión es como la mía».

El presidente argentino le dio garantías de que respetará los acuerdos sobre el Mercosur y de que son transitorias, como lo entendió en su momento Brasil, algunas medidas sobre aranceles externos y comunes, que buscan ayudar al país a remontar la crisis de casi tres años de estancamiento. Hay algo real, y que no es el signo monetario brasileño: Cavallo puede decir a la mañana una cosa y más tarde, desdecirse. Pero no es que no tenga sus convicciones. «A veces le sale el indio, quiere defender lo suyo, pero se olvida de que está dentro de un gobierno que lo convocó para que sostenga sus ideas, una de ellas, es el Mercosur», dijo una voz autorizada a este periodista.

 

Rumores descartados

De hecho, los dichos de Cavallo generan inquietud. El jueves, seguramente por voceros de los especuladores, circuló la versión de la renuncia del ministro por disensos internos sobre quién cubrirá una cartera vacante sobre seguridad social que manejará un presupuesto de casi 25 mil millones de dólares. La Unión Cívica Radical no quiere a un cavallista allí, sino a un hombre propio o del Frepaso.

Inopinadamente, De la Rúa desde Washington le dio entidad al rumor al desmentirlo. En la madrugada de ayer, retó, en cierta forma, al periodista Mariano Grondona por hacerse eco de las versiones maliciosas. Cavallo desde Londres, también desmintió que estuviera en camino a irse, lo que a todas luces es una idea bastante desfocada, según los analistas.

Hay sin duda algunos roces de todo tipo entre algunos sectores del gobierno y de la Alianza con Cavallo. Todos de todos modos, quieren que el ministro no fracase, porque esa posibilidad tendría consecuencias políticas imprevisibles. Además, gurúes de la economía de los EEUU profetizan que la cesación de pagos es la estación inevitable para la perezosa economía argentina.

 

Alfonsín no lo quiere como aliado electoral

Raúl Alfonsín debió salir al cruce de otras versiones, de tipo político, que avisaban que lo acompañaría como segunda candidata a senadora nacional por la provincia de Buenos Aires, una connotada cavallista.

Fue como exhibirle a Lucifer el crucifijo. «Entonces no soy candidato», tronó el siempre respetado líder del radicalismo. El ministerio del Interior ha llamado a elecciones para renovar todo el Senado nacional y la mitad de la cámara baja, para el 14 de octubre. Pero esa es una fecha tan lejana como la cima del Aconcagua. Pero estas fintas actuales, van iniciando una huella sobre las combinaciones electorales futuras y el papel de Cavallo: Si lo hará solo, con la Alianza o con el Partido Justicialista donde no le escasean las ofertas. Es como gastar pólvora en chimangos: el ministro debe demostrar que no son ciertas las agorerías sobre el default y otras maldades.

Es tan compleja la citación que es a veces difícil hallarle un hilo común a la crisis y su desarrollo. Cavallo no deja enemigo por enfrentar: desde a los «mercados», a quienes tilda de controlados por hombres miopes, hasta el titular del Banco Central, Pedro Pou, que un día lo elogia, al otro lo ataca y no se puede predecir por ello si el directamente condenatorio que tiene en sus manos una comisión bicameral parlamentaria, donde recomendará el descabezamiento del banquero más poderoso, vaya a ser aceptado por el presidente o no. Dependerá del consejo de Cavallo que por lo que se ve es una incógnita a pesar de que en su intimidad quisiera poner a un hombre de sus ideas en el Banco Central.

Las acusaciones contra Pou no son de menor envergadura: desde dejar caer aviesamente bancos menos fuertes para favorecer la concentración financiera, a no controlar el lavado de dinero y hacer que el Central operara con bancos acusados de ser una tintorería. A todo esto, el ministro debe conseguir que los peronistas que dominan el Senado, le apoyen, sin sacarle sangre y lágrimas, su ley de ampliar la convertibilidad. Y además debe conseguir calamar el mercado.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje