Un ministro boliviano acusó a líder cocalero
La Paz, ANSA, AFP
El ministro de Gobierno (Interior), Guillermo Fortún, informó ayer que productores apoyados por narcotraficantes hirieron a dos soldados en una emboscada anoche en Chapare, Cochabamba, cuando los uniformados retornaban a su cuartel.
«Se produjo la emboscada cuando regresaban de un partido e hirieron a dos soldados. A Jaime Revollo Huanca, de 18 años, con herida de bala en el hombro, en la boca y en el omóplato, y Richard Choque con herida de bala en el brazo izquierdo», dijo Fortún.
El episodio ocurrió la noche del miércoles al jueves, cerca de la población de Ishinuta, en Chapare, 680 kilómetros al sudeste de La Paz, cuando soldados del Ejército que regresaban en un camión de las Fuerzas Armadas después de jugar un partido de fútbol con pobladores de la región fueron víctimas de una emboscada.
Fortún dijo que fueron cocaleros apoyados por el narcotráfico enviados por el diputado de izquierda Unida y líder cocalero Evo Morales, quienes emboscaron a los soldados en el Chapare, zona productora de coca.
«Evo Morales allá ordena asesinar y matar y acá en el altiplano se presenta como el hombre de paz y tranquilo rodeado de gente que no lo conoce y lo ayudan a marchar», agregó la autoridad gubernamental en referencia a la marcha hacia La Paz que dirige el diputado.
Los dirigentes de la región denunciaron el miércoles que el Chapare fue «militarizado» con más de 7.000 policías y militares para impedir cualquier bloqueos de caminos si se da una nueva intervención a la marcha que terminará en La Paz.
La marcha «Por la vida y soberanía de los pueblos» comenzó el 9 de abril en Cochabamba y está integrada por cocaleros, campesinos, maestros y representantes de otros sectores, que tienen previsto arribar a La Paz el lunes 23.
Trabajadores de la prensa de los departamentos de Oruro y de Cochabamba, así como representantes de la Iglesia Católica y de derechos humanos acompañan la caravana, que fue intervenida en tres ocasiones por fuerzas militares y policiales que no detuvieron la protesta.
La marcha se opone a la erradicación de coca en las zonas del Chapare de Cochabamba y la anunciada en los Yungas, al norte de La Paz, a la militarización en ambas regiones y a la capitalización o privatización de las empresas estatales.
Los marchistas reclaman, asimismo un aumento salarial para los trabajadores.
Unos 250 cocaleros de los Yungas, estribaciones cordilleranas donde se cultiva coca ilegal destinada a la fabricación de droga, avanzaban este jueves hacia La Paz para reclamar contra la política antidrogas del gobierno del presidente de Bolivia, Hugo Banzer.
Los cocaleros, que divididos en dos grupos marchan hacia la sede del gobierno boliviano, salieron la víspera desde las localidades de Caranavi y Chulumani, a 156 km y 120 km respectivamente al norte de La Paz.
Los caminantes aymaras fueron avistados en la comarca de Taipiplaya y en unos caseríos cerca del poblado de San Pedro, según el alcalde de Caranavi, Felipe Kitelson, contactado telefónicamente por la AFP. Más de una semana después de que un millar de cocaleros del Chapare, otrora emporio del narcotráfico en el centro del país, emprendieran una caminata de 400 km rumbo a La Paz, los cocaleros de Caranavi y Chulumani intentan remontar la cordillera de los Andes para reclamar en la capital la revocación de la decisión oficial de erradicar unas
1.700 hectáreas de coca ilegal y excedentaria en la zona.
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