Jefes de las FFAA de Perú pusieron sus cargos a disposición del presidente

Militares piden disculpas

Reynaldo Muñoz – Lima, AFP

 

«Los suscritos, comandantes generales de la Marina de Guerra, de la Fuerza Aérea y del Ejército y el director general de la Policía Nacional consideramos pertinente poner nuestros cargos a disposición del jefe supremo de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional», afirmó Pablo Carbone, jefe de aviación y presidente del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, en un mensaje al país difundido por la televisión.

La decisión de los mandos castrenses se produjo luego que el Congreso difundiera, antes de las elecciones del 8 de abril, videos en los que altos oficiales, entre ellos los actuales comandantes generales, firmaban hace dos años actas de sujeción y respaldo al autogolpe de Fujimori, en un acto dirigido por el prófugo ex asesor presidencial Vladimiro Montesinos. En el pronunciamiento, Carbone dijo que los comandantes generales «recogiendo el sentir de sus instituciones ofrecen satisfacciones a la ciudadanía en general por todos los hechos que en el pasado reciente hubieran comprometido a sus instituciones en actos ajenos al estricto cumplimiento de su misión constitucional».

«Esperamos que la ciudadanía reconozca en este acto de franca e histórica rectificación un gesto indispensable para cerrar una etapa negativa en nuestra historia, y abrir así el camino a una era de genuina paz fundada en principios éticos y democráticos y en la unión de las fuerzas armadas y Policía Nacional con el pueblo para la construcción de una sociedad auténticamente libre y justa», añadió Carbone.

El mensaje, el primero en que las FFAA de Perú ofrecen excusas al país por su estrecha vinculación con el régimen del destituido Fujimori y de su ex asesor Montesinos, puso fin a días de tensión entre el poder civil y militar en Perú.

Los jefes militares expresaron «su rechazo y condena a la ruptura del orden constitucional del 5 abril de 1992 y de todo acto o compromiso que pudiera menoscabar las bases del estado de derecho y su repudio a prácticas inmorales en la administración de los recursos del Estado o en el manejo de la política de gobierno».

Carbone precisó que consecuentes con el «solemne e inequívoco gesto de rectificación», las fuerzas armadas reafirman su «firme determinación de actuar con estricta sujeción a la Constitución y leyes de la República y su absoluta subordinación» al presidente del gobierno de transición, Valentín Paniagua, en su calidad de jefe supremo de las Fuerzas Armadas.

Expresó además el compromiso de cumplir sus funciones «dentro del marco de respeto a los derechos humanos y al fortalecimiento de los valores y de combatir firmemente cualquier indicio de corrupción o inconducta en la vida institucional».

El jefe militar subrayó que el acta que firmaron hace dos años «fue impuesta en forma intimidatoria y coercitiva, sin permitirse ninguna observación, invocándose la disciplina y cohesión institucional», lo que refleja la situación de «grave menoscabo institucional que afectó a las fuerzas armadas» durante el régimen fujimorista. Explicó que la violencia terrorista en 1992 fue el pretexto que puso el «gobierno de facto» de Fujimori para «sobredimensionar al Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) (que manejó Montesinos) y someter no sólo a las fuerzas armadas sino a los órganos de poder constitucional».

«Para eso Alberto Fujimori permitió y avaló la injerencia indebida y creciente de Vladimiro Montesinos, quien sometió paulatinamente a las fuerzas armadas y Policía Nacional al control del SIN con consentimiento de los ministros de Defensa y del Interior y de los comandantes generales», subrayó.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje