Los 100 días de Hillary Clinton

Cristiano Del Riccio Washington, ANSA

 

La ex primera dama norteamericana, Hillary Clinton, completó su conversión en una apreciada senadora en los cien primeros días de su mandato.

En ese plazo, Hillary consiguió disolver la desconfianza de sus colegas, demostrando que tiene las cualidades y la humildad indispensables para su nuevo cargo.

Las cenas de gala en la Casa Blanca fueron reemplazadas por sesiones de trabajo tardío en su oficina del Capital Hill, y los debates sobre temas planetarios por estrechas negociaciones para insertar en los proyectos de ley medidas a favor de los cultivadores de manzanas de Nueva York.

«Mis batallas en el Senado están basadas en pequeñas victorias –explicó la ex primera dama–, de las batallas menores surge luego un cuadro más amplio, que define la obra de una persona». Hillary Clinton estuvo muy activa desde su ingreso al Senado, y ya patrocinó al menos de 20 proyectos de ley. «Es la mejor debutante jamás vista de muchos años a esta parte –comentó el senador demócrata Harry Reid–, siempre pensé que Hillary estaba mucho más interesada que su marido en la sustancia de los problemas. Cada día que pasa confirma esta convicción».

También los republicanos quedaron sorprendidos por la disponibilidad mostrada por la ex primera dama para alcanzar acuerdos con los viejos adversarios de su marido. Llegó hasta a apoyar una propuesta del republicano Arlen Spectar para hacer más rígidas las normas sobre los perdones presidenciales. Justamente la polémica sobre los perdones (su hermano Hugh se había hecho pagar para incluir en la lista a sus clientes), junto con otra sobre los muebles sacados de la Casa Blanca, habían hecho borrascoso el primer contacto de Hillary con el Senado.

«Sólo busco el anonimato», había afirmado. Un sueño imposible, sobre todo con la decisión de seguir en el escenario político. Durante sus desplazamientos al Senado, las máquinas fotográficas de los turistas siguen disparando.

Pero la pregunta que pende su cabeza como una espada de Damocles, aquella que toca a sus futuras ambiciones presidenciales, seguirá suspendida aún durante mucho tiempo.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje