El embajador ruso, Yan A. Burliay, dijo que el PBI de su país creció el 7,6% tras la liberalización económica y afirmó que las reformas continuarán

Jorge Batlle le pidió a Rusia que equipe la Universidad como parte del pago de la deuda de la ex Unión Soviética con Uruguay

José Luis Martínez

–Tras la disolución de la Unión Soviética quedó pendiente una deuda con Uruguay. ¿Cómo está al día de hoy el tema?

–En 1997 se firmó un convenio sobre la cancelación de la deuda soviética, que asumió Rusia. En principio los pagos tenían que ser cancelados en dos años, en 1999. Del monto total de la deuda, unos 50 millones de dólares, quedaron unos 17 millones de dólares para ser pagados. Tras meses de negociaciones entre ambos países se prolongó el plazo del pago. Hoy puedo señalar que el 30 de marzo de este año logramos un acuerdo y el embajador uruguayo en Moscú intercambió cartas reversales con el director del Departamento de la Deuda del Ministerio de la Hacienda de Rusia, prolongándose el pago de la deuda por tres años más, así que ahora estamos seguros que no existirán más obstáculos para cancelarla.

–La deuda se está pagando con dinero, pero también con equipos y maquinarias.

–Sí, una parte se pagó con dinero y el resto con el suministro de equipo y maquinaria para las empresas uruguayas escogidas por la parte uruguaya.

–¿Qué le ofrece Rusia en esa materia a Uruguay?

–Material para AFE, que ya fue suministrado en la primera etapa de la cancelación de la deuda, ofrecemos material para UTE y estudiamos la posibilidad de satisfacer las demandas de la Universidad de la República, en equipos y material. Esta iniciativa fue propuesta por el presidente de la República, Jorge Batlle.

–¿Y en qué está este proceso?

–Está a estudio de la Universidad de la República y cuando tengamos la lista del material que necesitan daremos nosotros la respuesta y la oferta concreta.

–¿El deporte sería otra de las áreas?

–Sí. Se estudia la posibilidad de enviar entrenadores por iniciativa del presidente Batlle y eso quedó plasmado en las conversaciones con el ministro de Deporte, Jaime Trobo. Esto está ahora para su estudio en la cancha rusa.

–¿Entrenadores para qué deportes?

–El ministro Trobo se interesó por el atletismo, voleibol y la gimnasia, donde precisamente los resultados de los deportistas rusos son conocidos.

–Uruguay está viviendo un proceso de reconversión en lo que tiene que ver con sus empresas estatales y varios países ya han manifestado interés en asociarse. ¿Rusia está interesada en algún sector del Estado uruguayo?

–Generalmente el interés de las empresas rusas consiste en suministrar maquinaria y equipo, y tenemos experiencia muy buena y prestigio reconocido internacionalmente en la esfera de turbinas y generadores para centrales eléctricas; hidroeléctricas como Salto Grande, o termoeléctricas como son la Costanera y Bahía Blanca en Argentina, y también varias centrales termoeléctricas construidas con equipos suministrados por las empresas rusas a Brasil.

Es conocida nuestra experiencia en materia de maquinaria vial, que fue suministrada a Argentina, y helicópteros para Perú y Colombia.

Esos son ejemplos que le doy para América Latina y que podrían ser aplicados en Uruguay.

–Se cumplió el primer año del presidente Vladimir Putin al frente del gobierno ruso. ¿Cúal es el balance?

–El resultado más palpable es la estabilización política, la consolidación del poder central y el fortalecimiento del régimen representativo con su Parlamento, además de la consolidación del Poder Judicial.

–¿Y en lo económico?

–Ahí hay que subrayar que el año pasado los resultados han sido los mejores desde el inicio del desarrollo de la democracia en Rusia. Los resultados son muy positivos.

Por ejemplo, en este período el PBI creció el año pasado 7,6% y Rusia ocupó el sexto lugar en el mundo.

También creció la industria el 9%. Y lo que es muy importante, creció por primera vez y en muchos años incluyendo el período soviético, la agricultura. Un significativo 3%.

Aumentaron los montos de divisas convertibles en la banca rusa de 12 a 29 mil millones de dólares.

–¿Y la balanza comercial?

–La balanza comercial tuvo un superávit que alcanzó 60 mil millones de dólares, lo que representa un récord para nuestro país. Estos son los frutos de las profundas reformas económicas. Pasados ocho años ya son evidentes. Ahora tenemos que hacer una distribución de la riqueza nacional más justa, porque hay que reconocer que mucha gente aún vive en la pobreza, pero esperamos que con el crecimiento de la economía se pueda superar esa situación.

–Rusia ha liberalizado la economía, ha privatizado empresas del Estado y se ha asociado con capitales multinacionales. ¿El gobierno de Putin va a continuar profundizando ese camino?

–Sí. El mensaje del presidente Putin de hace dos semanas dice que el crecimiento de la eficacia de la economía del país y de la rentabilidad de las empresas va a continuar. Pero no por mero principio de la liberalización, sino buscando precisamente el crecimiento de la eficacia social. Ese el planteamiento hecho por Putin ante los parlamentarios en su mensaje anual.

También subrayó la necesidad de crear las condiciones favorables para los empresarios nacionales. No se habló tanto de atraer las inversiones extranjeras, lo que también podría ser favorable. Insistió en consolidar los intereses de los empresarios nacionales, porque hasta se observa la fuga de los capitales del país pese a los hechos positivos en la economía de Rusia.

Naturalmente, aún queda mucho para hacer en el proceso de crecimiento y de eficacia en las empresas estatales.

–En los últimos acontecimientos internacionales Rusia se ha enfrentado en varias ocasiones con Estados Unidos. ¿Moscú quiere hacerse sentir y tener una posición de liderazgo en las decisiones mundiales?

–En los últimos años Rusia viene consolidando una política internacional multivectorial. O sea una política exterior tanto hacia el oeste como el este. Hay que reconocer que el presidente ha hecho viajes a países que durante muchos años no fueron visitados por los líderes de Rusia ni de la Unión Soviética.

Pero hoy la prioridad para nosotros es la Comunidad de Estados Independientes (CEI), los países vecinos, nuestra alianza con la República de Bielorrusia, con el cual ya acordamos en 2004 tener una moneda única en las relaciones comerciales, y en 2008 se emitirá una nueva moneda común cuyo nombre aún no se ha fijado.

También le damos una importancia especial a la relación con los países europeos, en primer lugar Alemania, y con la Unión Europea en general, porque es un polo de influencia importante en el mundo multipolar que se está formando en el presente.

Quiero subrayar que de ningún modo somos partidarios de la confrontación con Estados Unidos, buscamos los enfoques comunes y queremos hacer esfuerzos mancomunados para los desafíos globales que enfrentan todos los estados en el mundo.

–¿Para Rusia cuáles son esos desafíos?

–Son el terrorismo internacional, el narcotráfico y el crimen organizado. También la lucha contra la carrera armamentista y la solución de la desigualdad social en las relaciones internacionales.

–Sin embargo hubo algunos hechos que enfrentaron diplomáticamente a Washington y Moscú. El llamado «caso de los espías» fue uno de los último.

–Siempre puede haber preocupaciones recíprocas. Nuestra idea es que estas preocupaciones, a veces legítimas y otras no, deben ser solucionadas por los canales diplomáticos. No hay que solucionarlo por la vía de un show publicitario.

–¿Cúal es
el problema más agudo para Rusia en sus relaciones con Estados Unidos?

–Es la conservación del tratado de defensa antibalística y misilística. Este tratado data de 1972 y a nuestro parecer es un fundamento para todos los tratados internacionales y para la reducción de misiles estratégicos de mediano radio de acción. Con su derogación todo el sistema de reducción de armas puede caer, puede desaparecer. Esto pondría en peligro la seguridad y estabilidad en el mundo.

Es por eso que nos pronunciamos contra los planes de despliegue de un sistema nacional de defensa antimisilística en el territorio de Estados Unidos.

Aunque reconocemos que puede haber preocupaciones y estamos de acuerdo en discutir esos temas con los Estados Unidos.

–Pero Rusia está proponiendo la creación de un sistema de defensa antimisilístico en Europa.

–Esto está permitido por el Tratado. Lo que no se permite es que cubra todo el territorio de Rusia ni todo el territorio de Estados Unidos.

Podríamos discutir la cobertura de una parte del territorio, que eso sí está permitido.

También nos pronunciamos por el sistema global de control de misiles en el mundo e invitamos a formar un sistema universal en el que participen todos los Estados, incluso Uruguay.

–¿Su gobierno informó a Uruguay de esta iniciativa?

–Sí. Hemos informado a la cancillería y mostró cierto interés al respecto. Dentro de esta iniciativa comenzó a funcionar en Moscú el centro de intercambio de información ruso-nortamericano sobre el despegue de los misiles. Cualquier misil que despega en cualquier parte del mundo y toda la información va a este centro, y los datos son compartidos con todos los países que así lo requieran.

–La guerra en Chechenia es un tema pendiente de resolución y en muchas ocasiones el gobierno de Moscú fue criticado por su accionar.

–Este no es un tema meramente de Rusia. Es un tema que toca por uno u otro lado a todos los países. Está vinculado a lo que se llama el fenómeno del terrorismo internacional. Este problema aparece en Afganistán con la destrucción de la estatuas de Buda o con la destrucción de 90 iglesias ortodoxas en Kosovo. Son eslabones de la cadena del terrorismo internacional que se manifiesta en muchos países del mundo. Este problema se podrá solucionar con la participación de todos.

Yo personalmente digo que los que cortan las cabezas a los periodistas extranjeros, los que secuestran a niños y les cortan los dedos filmándolo para mandar el vídeo a sus padres, exigiendo pagos millonarios, no son religiosos, no son creyentes. Es una pantalla tras la que se ocultan los fines de la desestabilización mundial.

–El Partido Comunista Ruso ha cuestionado al gobierno de Putin en varias oportunidades y ha salido a la calles, incluso con retratos de Stalin, afirmando que los problemas actuales se suscitaron por la disolución de la Unión Soviética.

–En el Parlamento de Rusia hay diferentes partidos. El Partido Comunista es uno de los más influyentes en el Parlamento, aunque ya no goza de la influencia que tenía en el período anterior. Pero en el Parlamento también hay sectores fuertes de partidarios de las reformas económicas.

–¿Qué opinión tienen los rusos de Gorbachov?

–Según las encuestas Gorbachov y su partido socialdemócrata no gozan de gran popularidad en Rusia. No tiene el apoyo del pueblo. Lo que hizo en su tiempo ha sido positivo, pero ahora hay desafíos nuevos y se necesitan líderes nuevos. Uno de ellos fue elegido por nuestro pueblo el 26 de marzo del año 2000. Es Putin, un hombre cinco años más joven que yo, con gran dinamismo. Un judoka y padre de dos hijos.

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