Lula da Silva viajó a Cuba para ver a Fidel Castro
Lula tenía previsto arribar a La Habana, con varios ministros y empresarios, a las 20.00 (hora local) desde México, donde, al igual que el presidente Raúl Castro, participa en la cumbre del Grupo de Río. La gira lo llevará también a Haití y a El Salvador.
En su cuarto viaje a Cuba desde que llegó al poder en enero de 2003, el mandatario brasileño realizará un recorrido a primera hora de hoy por el puerto de Mariel, donde Brasil tiene inversiones; luego se encontrará con Fidel, presidirá la sesión de grupos negociadores de ambos países y se reunirá con Raúl Castro.
Lula conversará con Fidel, quien delegó el poder a su hermano cuando enfermó en 2006, sobre «asuntos de la realidad internacional», según su portavoz Marcelo Baumbach, en lo que se prevé como su último viaje oficial antes de concluir su mandato en enero de 2011.
Su visita, anunciada por el diario oficial «Granma», tiene alto significado político pero sobre todo económico para la isla, urgida de inversiones en sectores estratégicos que le generen divisas y dinamicen la deprimida producción agrícola.
«Tenemos un acuerdo importante de inversión para recuperar el puerto de Mariel. Es una inversión prioritaria en Cuba; además tenemos interés en hacer nuevas inversiones» en «la red hotelera y las carreteras», dijo Lula en su programa radial del lunes.
Brasil aprobó créditos a Cuba por unos 950 millones de dólares; 350 millones para venderle alimentos y 600 millones para inversiones en agricultura e infraestructura, sobre todo en el Mariel, al oeste de La Habana, que sustituiría al Puerto de La Habana como el principal de la isla.
Brasilia delineó un plan de créditos a Cuba de hasta 1.200 millones de dólares en 2012 y contempla también inversiones en cultivos de arroz y caña de azúcar e industria farmacéutica.
Uno de los proyectos estratégicos está en el petróleo. Lula agregó que el gigante estatal Petrobras busca invertir en una fábrica de lubricantes en La Habana, además de en la exploración petrolera. «Pretendemos que todo eso ocurra este año», dijo el lunes.
Como parte del interés de Brasil de convertirse en primer socio comercial de Cuba en América Latina es segundo tras Venezuela, Lula abrió, en su anterior viaje en 2008, una oficina de promoción del comercio, de unos 650 millones, 500 de los cuales son exportaciones brasileñas, según datos oficiales cubanos.
Aunque la visita es esencialmente económica, en el plano político motivó a 50 presos políticos, que La Habana considera «mercenarios» de Washington, a pedirle en una carta que interceda ante Raúl Castro por su liberación.
«Sería un magnífico interlocutor para» que el gobierno cubano haga «las reformas económicas, políticas y sociales urgentemente requeridas» en el país, según la misiva entregada a la prensa extranjera.
Lula, quien nunca ha tenido contacto con los opositores, es elogiado en Cuba como líder de la integración latinoamericana y apreciado por su reiterado pronuciamiento contra el embargo que aplica Estados Unidos a la isla.
Tras cenar con Raúl Castro el miércoles, Lula partirá a Haití a primera hora del jueves para expresar solidaridad con la reconstrucción de esa isla devastada por el terremoto del 12 de enero, y el viernes cumplirá su visita a El Salvador.
Te recomendamos
¿inocentes?
Argentina: Adorni, Angeletti, Sturzenegger y Espert se acogen al régimen de “inocencia fiscal”
Lejos de dar explicaciones sobre los orígenes opacos de sus dineros, los funcionarios del gobierno de Milei se acogieron a una ley —diseñada y aprobada por el mismo gobierno— para quedar totalmente impunes.
Compartí tu opinión con toda la comunidad