Ocho están en Miami. Dos de los 10 religiosos bautistas permanecen en prisión

Sospechosos de tráfico de niños en Haití están en EEUU

Dos de los religiosos bautistas permanecen en prisión en el país caribeño y se aprestaban a ser interrogados por un juez a cargo de un caso que por momentos distrajo la atención sobre los esfuerzos de asistencia internacional por el terremoto que dejó más de 217.000 muertos.

Los ocho misioneros liberados aterrizaron en Miami en los primeros minutos de ayer y se alojaron en el hotel del aeropuerto internacional de esta ciudad, a la espera de volar durante la mañana a otros destinos de Estados Unidos.

«Los ocho están aquí. Fueron traídos por policías», confirmó a la AFP una empleada del hotel, consultada telefónicamente.

La situación de los misioneros estadounidenses era seguida de cerca por la secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton.

La secretaria de Estado para la Salud Pública de Haití, Claudy Gassant, autorizó que los estadounidenses fueran liberados y salieran del país.

Tras esa orden, el juez haitiano, Saint­Vil, les otorgó la libertad sin fianza en la tarde del miércoles a la mayor parte de los religiosos aunque sin retirarle los cargos.

El grupo fue conducido de inmediato por una camioneta diplomática estadounidense al aeropuerto de Puerto Príncipe, donde abordaron un avión militar C-130, de transporte de carga, con destino a Miami.

El juez haitiano quiere investigar los motivos por los que viajaron a Haití los dos misioneros aún presos antes de que se produjera el sismo, según el abogado de los estadounidenses, Aviol Fleurant.

Los estadounidenses, misioneros bautistas pertenecientes al New Life Children’s Refuge, del estado de Idaho, noroeste de Estados Unidos, fueron detenidos el mes pasado cuando trataban de cruzar sin autorización, con 33 supuestos huérfanos haitianos, la frontera con República Dominicana.

Tras conocerse que algunos de los niños tenían padres, los abogados de los detenidos argumentaron que los bautistas no quisieron delinquir sino que intentaron actuar con generosidad y brindar su ayuda en medio de la catástrofe en Haití.

Los padres de varios de los niños involucrados admitieron que habían entregado a los pequeños al grupo de bautistas porque no tenían como alimentarlos y cuidarlos.

El abogado defensor de los misioneros no ocultó su preocupación de que el juez Saint­Vil quisiera interrogar a los religiosos para determinar sus vínculos con otro asesor legal del grupo, Jorge Puello.

La policía de El Salvador está investigando a Puello por un supuesto involucramiento en una red de tráfico sexual en la región, aunque el letrado negó las acusaciones.

Puello dijo que no tuvo ninguna relación con los misioneros estadounidenses antes que fueran detenidos por supuesto tráfico de niños.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje