El antiguo escaño de Barack Obama es codiciado por los republicanos
La primera primaria de este año electoral tendrá lugar mañana en Illinois, bajo una economía aún tambaleante, con la sensación de que no les va a ser fácil a los congresistas salientes conservar sus escaños y las dudas que Obama está creando entre los electores independientes.
«Todo el mundo sabe que 2010 será un buen año para los republicanos», dijo a la AFP el representante (diputado) Mark Kirk, quien tiene buenas posibilidades de hacerse con la candidatura de los republicanos para el puesto de senador por Illinois.
Al mismo tiempo, los expertos estiman que los diez meses que faltan para las elecciones son una eternidad en la política estadounidense. Cabe recordar que Kirk es aventajado por el demócrata mejor situado para disputarle la banca, Alexi Giannoulias, actual tesorero del estado.
«Los votantes están enfadados y decepcionados. Están indignados por la economía, la falta de empleos y, por encima de todo, por el modo en que Washington los ignora», dijo Giannoulias.
«Y eso vale tanto para los demócratas como para los republicanos», admitió Giannoulias en entrevista con la AFP.
Illinois es históricamente un feudo demócrata. En las presidenciales de 2008, Barack Obama superó ampliamente al republicano John Mc Cain en este estado.
Pero los republicanos albergan la esperanza de repetir la hazaña de Scott Brown, quien se hizo con el escaño del difunto senador demócrata Ted Kennedy en Massachusetts.
El golpe no fue solo simbólico, privó a los demócratas de su «supermayoría» de 60 bancas de las 100 del Senado.
Para hacer frente al descontento de los votantes, con tasas de desempleo de dos dígitos y la reforma de la salud pública en punto muerto en el Congreso, Obama está concentrando sus esfuerzos en la creación de empleos.
«El empleo es la clave de estas elecciones», aseguró Giannoulias, quien está seguro de contar con el apoyo de la Casa Blanca. «Es su antigua banca, Obama hará todo lo que pueda para que siga siendo de los demócratas».
«Pero el sentimiento predominante entre los electores de Illinois es que, aun si la mayoría votó al Presidente, consideran la elección al Senado un voto aparte», explicó Kirk.
Desde 1900, los escaños en el Senado, que dejaron los presidentes y vicepresidentes tras ser elegidos, fueron a la oposición en cinco de diez ocasiones.
En las elecciones de noviembre, los demócratas tendrán que defender también los escaños que dejaron vacantes el vicepresidente, Joe Biden, en Delaware (este) y la secretaria de Estado, Hillary Clinton, en Nueva York (noreste).
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