Carrera contrarreloj para salvar a los supervivientes
Los socorristas trabajaban a contrarreloj en Haití ayer para encontrar supervivientes entre los escombros donde yacen miles de muertos, mientras los aviones cargados de ayuda humanitaria llegaban de todo el mundo a la isla asolada.
Las autoridades mantienen que el balance de muertos superará los 100.000; la preocupación se centra también en los supervivientes, que en el país más pobre de América Latina están más desprotegidos que nunca ante el hambre y las enfermedades, en medio de los cadáveres alineados en las calles de Puerto Príncipe.
La gigantesca operación de ayuda internacional a Haití empieza a organizarse. Este goteo de llegadas de envíos humanitarios se convertirá pronto en una operación masiva a cargo de varios países y Estados Unidos. El presidente estadounidense, Barack Obama, ofreció ayer 100 millones de dólares de ayuda y todo el poder de su país para respaldar a los haitianos.
«Al pueblo de Haití, le decimos con claridad y convicción, no serán abandonados, no serán olvidados», afirmó Obama, ofreciendo «todos los elementos de nuestra capacidad nacional, nuestra diplomacia, y la asistencia al desarrollo, el poder de nuestras Fuerzas Armadas y lo más importante, la compasión de nuestro país».
Rodeado por miembros clave de su gabinete como la secretaria de Estado, Hillary Clinton, y el secretario de Defensa, Robert Gates, el presidente estadounidense anunció que llegarán a Haití efectivos de la 82ª División Aerotransportada, mientras una unidad de Marines, un portaaviones y un buque hospital de la Marina están en camino. Canadá, Francia, Alemania, Holanda, Rusia y España han ofrecido equipos. Australia, Gran Bretaña y Japón son algunos de los países que han prometido varios millones de dólares en asistencia, mientras que el Fondo Monetario Internacional (FMI) indicó que suministrará inmediatamente 100 millones de dólares en ayuda de urgencia a Haití.
También los países latinoamericanos, muchos de los cuales forman parte de la misión de paz de la ONU en Haití, comenzaron a enviar sus paquetes de ayuda y rescate.
Brasil, que ejerce el mando militar de la Misión de Estabilización de la ONU en Haití (Minustah), anunció el envío de ocho aviones con asistencia humanitaria, médicos y personal calificado para realizar rescates.
Mientras ya fueron enviadas 28 toneladas de elementos de primera necesidad, como alimentos y agua, el gobierno brasileño aprobó un fondo de ayuda de 15 millones de dólares.
Por su parte, el presidente francés Nicolas Sarkozy pidió el martes que Estados Unidos, Brasil, Canadá, además de Francia, convoquen una «gran conferencia» para la reconstrucción y el desarrollo de Haití. Cientos de cadáveres se pudren al sol en el hospital central de Puerto Príncipe ante la mirada impotente de los haitianos y en el jardín del centro médico, semiderruido por el terremoto, los heridos suplican por un médico y rezan para no acabar en el «patio de los muertos». Sin guantes y con algodones empapados en alcohol para protegerse del olor a putrefacción, las familias buscan a sus seres queridos entre esta montaña de cuerpos, mutilados, semidesnudos, cubiertos de polvo y rodeados de moscas, con el anhelo de darles un entierro digno.
AYUDA Y RESCATISTAS
Chinos, franceses o estadounidenses: los rescatistas desembarcaban ayer jueves en masa en el aeropuerto de Puerto Príncipe en medio de toneladas de material de ayuda para los damnificados por el sismo, saturando el aeropuerto.
Los primeros aviones enviados por la comunidad internacional para aliviar a los cerca de tres millones de personas afectadas por el terremoto del martes en la capital haitiana y sus alrededores ya han aterrizado.
Mientras, los civiles se agolpaban en el aeropuerto con la esperanza de salir a toda costa de la ciudad en la que, según el primer ministro haitiano, habrían muerto más de 100.000 personas. Las instalaciones funcionaban, pero con una torre de control fuera de servicio.
Te recomendamos
¿inocentes?
Argentina: Adorni, Angeletti, Sturzenegger y Espert se acogen al régimen de “inocencia fiscal”
Lejos de dar explicaciones sobre los orígenes opacos de sus dineros, los funcionarios del gobierno de Milei se acogieron a una ley —diseñada y aprobada por el mismo gobierno— para quedar totalmente impunes.
Compartí tu opinión con toda la comunidad