LOS GOLPISTAS HUNDEN A HONDURAS
Cuando Micheletti declaró el 8 de enero que «nadie más que Dios» lo sacará de su cargo, el presidente del Banco Central de Honduras (BCH), Edwin Araque, advertía que el gobierno de facto «está hundiendo la economía hondureña, al pueblo hondureño en más pobreza y más miseria». Por su parte, el presidente legítimo, Manuel Zelaya, señaló las grandes pérdidas económicas sufridas por el país desde el golpe: «Los deterioros económicos son cuantificables señaló con un decrecimiento del PIB en vez del crecimiento continuo entre 5% y 7% en todo nuestro período de gobierno». Desde Honduras se reporta el alza de la carestía, la caída de las remesas y de los ingresos por turismo, la dilapidación de las reservas a razón de 100 millones de dólares por mes desde el golpe del 28 de junio. Los maestros, muy activos en la resistencia, señalan que no se efectuaron las transferencias de fondos a sus institutos de previsión y les adeudan el aguinaldo.
Dos días antes de su declaración Micheletti se había entrevistado en Tegucigalpa con el subsecretario de Estado adjunto para el Hemisferio Occidental Craig Kelly. Este declaró que su objetivo era la implementación en todos sus términos del acuerdo TegucigalpaSan José, lo que es una prueba de cinismo total, porque el acuerdo establecía taxativamente el retorno de Zelaya a la presidencia, y Micheletti le hizo una trastada a los negociadores, lo rechazó de plano, y ahora por añadidura Craig dice que «hay que darle espacio al nuevo presidente, que fue electo democráticamente», o sea que EEUU se prepara para completar el giro y reconocer al gobierno electo bajo régimen de facto. Micheletti le pidió además que revoque la decisión de no otorgar visas a los hondureños implicados en el golpe.
Zelaya lanzó un llamado a la unidad centroamericana para enfrentar a las dictaduras, en un mensaje del último día de 2009. «Debemos actuar con diligencia para que la historia brutal de guerras, de violencia, golpes de Estado con secuelas de muertes y sangre que creímos superada en Centroamérica, no regrese», afirmó. En seis meses de régimen de facto agregó se produjeron más de 4.200 violaciones a los DDHH, 130 asesinatos de miembros de la resistencia, cinco jóvenes fueron masacrados durante manifestaciones pacíficas y se produjeron más de tres mil detenciones, al tiempo que Radio Globo y Canal 36 fueron cerrados y ocupados militarmente. «Detener estos actos criminales contra nuestras democracias es una obligación moral de todo centroamericano», declaró, llamando a sus homólogos del área a no apoyar al presidente surgido de elecciones efectuadas bajo el golpe de Estado.
En los últimos días se han denunciado violentos actos de represión contra campesinos, como los desalojos a los asentados en el valle de El Aguán, en el margen derecho del río, por medio de fuerzas militares y policiales, con saldo de numerosos heridos y detenidos. Acciones similares de desalojo violento se produjeron contra campesinos de Trujillo y Tocoa, departamento de Colón. Organismos humanitarios señalan que entre 20 y 30 hombres, mujeres y niños detenidos en el XV Batallón de Infantería están siendo víctimas de palizas, toletazos, intoxicación lacrimógena y exposición al hambre, sed y frío. El cadáver de Carlos Turcios, un activo militante de la resistencia que había sido dado por desaparecido, fue encontrado decapitado y con las manos cortadas.
La declaración de Micheletti respondía a un pronunciamiento del SICA (Sistema de Integración Centroamericano) de que no reconocerá al gobierno de Lobo si previamente no renuncia Micheletti. «No reconocemos al gobierno de Honduras, primero como SICA, después como OEA y como concierto de naciones del mundo entero que rechazó el golpe de Estado», expresó en su nombre el vicepresidente de Guatemala, Rafael Espada. Integran el organismo, además, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Belice y Honduras. Sólo Costa Rica y Panamá reconocieron el resultado de los comicios del 29 de noviembre.
Debemos seguir manteniendo sin falta el tema de Honduras en la mira, porque las fuerzas retrógradas pretenden tomarlo como punto de apoyo para revertir la situación en América Latina.
Compartí tu opinión con toda la comunidad