Palestinos e israelíes en una ola de violencia
Jerusalén, AFP
Israel amenazó con continuar sus operaciones militares contra la Autoridad Palestina, al tiempo que el presidente palestino Yasser Arafat reiteraba que la rebelión armada iba a continuar.
Al llegar a Ramalá, de regreso de Ammán, donde participó en la cumbre de la Liga Arabe, Arafat condenó «la agresión israelí» y afirmó que la intifada seguirá hasta que la bandera palestina ondee en Jerusalén, «capital del futuro Estado palestino».
Arafat condenó los ataques de la víspera y afirmó que «la agresión israelí» constituye «el inicio de un plan de 100 días» elaborado por el primer ministro Ariel Sharon contra los palestinos.
En Washington, el presidente estadounidense, George W. Bush, exhortó explícitamente a Arafat a «denunciar en voz alta la violencia, de una manera inteligible para los palestinos». Es la primera vez que insta tan claramente a Arafat a condenar la violencia.
También pidió al gobierno israelí que «haga prueba de moderación en sus respuestas militares».
Ayer jueves soldados isarelíes mataron a tres palestinos, dos adolescentes que manifestaban y un integrante de los servicios de seguridad palestinos.
Con estos decesos el número de muertos en los territorios palestinos e Israel desde que comenzó la Intifada el pasado 28 de setiembre aumentó a 456: 373 palestinos, 69 israelíes, 13 árabes israelíes y un alemán.
En el sur de Cisjordania, tanques israelíes dispararon varios obuses contra casas vacías de un barrio palestino de Hebrón, centro de tensión entre palestinos y colonos judíos como consecuencia de la muerte de una bebé el lunes, alcanzada por un disparo de un francotirador.
«Se acabó el tiempo de la moderación», declaró Sharon el miércoles por la noche, según el diario Haaretz, durante los ataques israelíes en Ramalá (Cisjordania) y en la Franja de Gaza.
Los bombardeos israelíes, que causaron al menos dos muertos y más de 60 heridos, tenían como principal objetivo la Fuerza 17, guardia personal de Arafat.
Los ataques se produjeron después de tres atentados en 24 horas que exasperaron a los israelíes. En un foro económico en Tel Aviv, Sharon reiteró este jueves el compromiso de su gobierno de unidad nacional de «aportar la seguridad y la paz a los ciudadanos de Israel».
«Lo haremos de forma gradual y de modo realista para alcanzar la paz para las futuras generaciones», agregó el líder de la derecha nacionalista, quien reconoció que se trataba de un proceso «largo y difícil».
Sharon se entrevistó en la tarde del jueves con el ministro de Defensa, Binyamin Ben Eliezer, y el ministro de Relaciones Exteriores, Shimon Peres.
La víspera, el gabinete de seguridad israelí había autorizado a Sharon y a esos dos ministros a tomar solos la decisión de lanzar nuevas operaciones militares.
Las fuerzas de seguridad israelí se encontraban ayer jueves en estado de alerta, en vísperas del «Día de la Tierra», conmemorado cada año el 30 de marzo por la minoría árabe israelí, así como por los palestinos.
El Día de la Tierra, recuerda a seis árabes israelíes muertos por el Ejército durante manifestaciones en 1976 en el norte de Israel.
Compartí tu opinión con toda la comunidad