Ataque israelí a palestinos
Entre los blancos figuraron la base de la Fuerza 17 de la Autoridad Palestina, en la ciudad cisjordana de Ramallah, dijo un portavoz del ejército.
También fueron alcanzados varios blancos en Gaza, incluyendo arsenales, un campo de entrenamiento y otras instalaciones usadas por la Fuerza 17 y el cuerpo de seguridad presidencial del líder palestino Yasser Arafat, agregó.
«Hubo un ataque contra un blanco en Ramallah y numerosos blancos en Gaza. Estos son ataques muy precisos escogidos por su participación en actividad terrorista», dijo el portavoz.
Un asistente de Arafat condenó al gobierno del primer ministro israel, Ariel Sharon, al describir los ataques como una «agresión injustificada» y sin precedente.
«Esto muestra las reales intenciones de este gobierno, que se rehúsa a reanudar las conversaciones de paz y busca hacer arrodillarse a los palestinos mediante el terrorismo», dijo a Reuters el asistente Ahmed Abdel Rahman. Los ataques fueron precedidos por una ola de atentados en Israel, entre ellos un ataque suicida el miércoles por parte de un extremista que hizo estallar una bomba matando a dos adolescentes israelíes en una parada de autobús escolar cerca de la frontera con Cisjordania.
Expertos en explosivos desactivaron otras dos bombas, mientras grupos extremistas palestinos se responsabilizaron por el atentado, ocurrido al nordeste de Tel Aviv.
Testigos dijeron que las víctimas fueron despedazadas por la explosión.
En tanto una cumbre árabe clausurada en Jordania instó al despliegue de una fuerza internacional para proteger a los palestinos, levantados contra la ocupación israelí, y exigió enjuiciar a «criminales de guerra» israelíes. La reunión en Ammán –en la que Arafat dijo que su pueblo se opone, en principio, a la violencia y el terrorismo– también aprobó la donación de 240 millones de dólares en ayuda de emergencia a los palestinos durante los próximos seis meses.
En un revés para la causa palestina, Estados Unidos usó el martes su poder de veto para impedir que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobara una resolución que habría respaldado el despliegue de un grupo internacional de observadores desarmados en Cisjordania y Gaza.
Al menos 354 palestinos, 69 israelíes y 13 árabes israelíes han muerto desde que comenzó el levantamiento palestino en septiembre, tras estancarse las conversaciones de paz. El atentado suicida del miércoles siguió a la detonación de dos bombas en Jerusalén el martes. La policía dijo que un hombre se dirigió hacia un grupo de niños israelíes que esperaban un autobús en Newe Yamin, unos 25 kilómetros al nordeste de Tel Aviv, y activó la bomba de clavos.
«De súbito, un árabe llegó hasta donde estaban mis amigos. Parecía sospechoso. Luego, escuché una explosión y volví a ver», dijo Rafael Zomer, de 15 años, quien estaba también esperando el autobús blindado que los transportaría a la escuela en un asentamiento judío en Cisjordania. «Vi a mis amigos despedazados. Uno de ellos no tenía manos», dijo Zomer, quien sufrió heridas leves.
Empleados de hospitales dijeron que, además de los dos muertos, un adolescente sufrió heridas graves, otro moderadas y dos más heridas leves. En tanto el jefe de seguridad pública palestino dijo que un niño palestino murió y tres resultaron heridos.
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