Gaza, un año después de la guerra
Esta es su visión de la situación actual, según este analista palestino que vive en Gaza.
Omar ¿cómo describirías la vida en Gaza hoy, un año después de la guerra?
Creo que podríamos decir que hay una gran mejora en los esfuerzos destinados a lidiar con los problemas humanitarios, porque la comunidad internacional y las ONG locales han avanzado en este sentido. Hay más productos en el mercado, gracias a los túneles y los productos contrabandeados. No me gusta la economía de los túneles, que es una economía negra, pero al menos ayuda a que haya más cosas necesarias en el mercado.
El peor problema con el que lidia la gente de Gaza es el bloqueo mental, la sensación de que no pueden moverse, no pueden salir, dejar Gaza, disfrutar, mucha gente tiene esa sensación de que está en una prisión.
Y tienen problemas al respecto tanto con Israel como con Egipto…
Gaza es como una prisión. Está rodeada del mar, Israel y Egipto. No es difícil solamente viajar a través de Israel sino también de Egipto.
El puesto fronterizo de Rafah que conecta con Egipto abre sólo dos veces por mes y eso por cierto no basta para miles de personas que quieren salir de Gaza. La gente no puede salir ni por Israel ni por Egipto. Es una gran prisión de la que no se permite que salga un millón y medio de personas.
Más allá de este cuadro general, ¿cómo pasan estos días en Gaza? ¿Me puedes contar un poco más de detalles?
El problema principal es que no hay esperanza. Uno se levanta de mañana.Si tienes un trabajo, vas a trabajar. Si no, te quedas en casa o das vueltas, te encuentras con tus vecinos, hablas de política y escuchas las noticias, tratando de buscar una ventana de esperanza. Terminas el día sin esperanza verdadera, sin poder ver alguna novedad positiva en nada. Israel continúa su bloqueo, espera que Hamas libere a Shalit, Hamas espera que Israel levante el bloqueo, Egipto espera que los palestinos resuelvan sus diferencias internas y en el medio está la gente, el pueblo, en una lucha en la que no tiene rol alguno. La gente tiene muy pocas opciones de entretenimiento, no hay casi lo que hacer. La vida en Gaza se ha convertido en algo muy tradicional, de casa al trabajo, del trabajo a la casa…hablando siempre sobre lo mismo, sin casi nada nuevo que llegue a Gaza. Casi no hay adonde ir con tu esposa, con la familia, con los amigos para pasar un buen rato. Verdad que tenemos algunos restaurantes y hoteles, pero Gaza es un lugar pequeño, la gente ya conoce todo y la sensación es de estar en una gran habitación que está sellada, sin aire puro, sin nada nuevo. La vida en Gaza es bastante tranquila ahora, pero muy aburrida. No hay nada especial que se pueda hacer, varias opciones entre las que uno pueda elegir. La vida en Gaza hoy no es interesante.
¿Hay hambre en Gaza?
No creo que haya hambre en Gaza. La gente tiene que comer. ¿Pero qué pasa con la educación, libros, entretenimientos, bibliotecas? El tema no es sólo comida. La gente tiene comida. Tenemos que atender el tema de la cultura, las necesidades culturales y sociales. No hay hambre de comida, pero sí de otras cosas. La mente de la gente, por eso, se torna más estrecha.
Sin olvidar el rencor, enojo u odio que supongo que la gente tiene respecto a Israel ¿hay algún punto en el cual la población culpa a Hamas por su situación?
Claro que sí. En Gaza hay mucha gente educada, instruida. Los palestinos en general tienen una gran conciencia política y ven que cabe dudar de si Hamas es capaz de hacer lo que debe. Hamas fue electo al parlamento en enero de 2006. Lamentablemente no fue reconocido por la comunidad internacional, no logró hacer buen gobierno, no logró desarrollar buenas relaciones con la comunidad internacional. Claro está que en el mundo no fue justo con Hamas, creo que le deberían haber dado la oportunidad de cambiar.
Le dieron, le llamaron a renunciar a la violencia como condición para tratar con ellos, pero Hamas no lo hizo…
Al fin de cuentas, los palestinos, y creo que tampoco otras naciones, pueden esperar que Israel, Hamas y la comunidad internacional se entiendan, porque en definitiva hay necesidades diarias. No podemos esperar un término medio, al logro de un arreglo, que puede llevar años. La gente no puede ser tomada de rehén mientras se logre algo. Y la gente, por todo esto, culpa tanto a Hamas como a la Autoridad palestina en Ramalá, a la comunidad internacional y al bloqueo de la ocupación israelí.
Cuando te preguntaba si la gente considera a Hamas responsable en parte por la situación, estaba pensando en otra cosa, no en lo que creo interpretar que tu entendiste. Yo iba más al tema de las prioridades de Hamas, a las opciones que son su exclusiva decisión, al hecho que dedica sumas millonarias a rearmarse en lugar de dedicarlas a la reconstrucción, al bienestar de la gente…
Estoy de acuerdo, y sí entendí tu pregunta. Pero Hamas, como gobierno, es igual que otros gobiernos, que hacen lo que les viene bien a ellos, no al pueblo. Los gobiernos siempre optan por sus prioridades, según sus intereses. Claro está que los recursos en Gaza son muy limitados y que parte de ellos están totalmente controlados por Hamas. El cierre no ha hecho posible que la gente de Gaza se valga por sí misma, no se han construido fábricas… En Gaza el sector privado es muy dinámico y habría podido hacer mucho por sí solo, pero con el cierre es imposible. Gaza solía exportar flores y frutillas a Europa, lo recuerdas. Claro está que Hamas no reparte en forma igualitaria los recursos con la población, pero a pesar de eso creo que ese no es el problema central sino el hecho que la zona está ocupada, que todos los accesos están cerrados, que no hay movimiento de libre comercio entre Gaza, Israel y Cisjordania como antes, todo eso.
Omar, tú y Soher, tu esposa, me contaron tiempo atrás que por primera vez en vuestras vidas estaban pensando en dejar Gaza, en irse a vivir a otro lado con los chicos… ¿Lo siguen pensando?
Mucha gente secular, seria, que quiere vivir en paz, que quiere una vida normal y educar a sus hijos con normalidad, siente que en Gaza no es posible darles una educación normal, una vida normal. Pero somos palestinos, amamos nuestra tierra y quisiera quedarme en Gaza. Nosotros y otra gente como nosotros puede hacer un buen cambio en Gaza. Si la gente como nosotros se va, los que se quedarán serán aquellos que no creen en la paz y en un futuro mejor. Eso no sería bueno no sólo para nosotros, sino tampoco para Israel y la comunidad internacional. Por eso creo que la gente moderada debería hacer un esfuerzo gigantesco para mejorar las condiciones y garantizar así que gente como nosotros, que creemos en la opción de paz, nos quedemos en Gaza. Somos nosotros, el sector privado, los que podemos traer el cambio. Si nosotros nos vamos ¿quién lo hará? El resultado sería malo para todos, no sólo para los palestinos. Es verdad que hemos pensado en irnos, pero al final, siento que aquí tengo mi casa, mi trabajo, mi familia, y también un compromiso para con mi pueblo.
¿Aún crees posible que se puede dar marcha atrás y volver a los tiempos en los que había esperanza en un cambio, en un futuro de paz, a la época en la que había numerosos planes de proyectos conjuntos a ambos lados de la frontera entre Gaza e Israel?
Yo nunca perdí la esperanza.
Te recomendamos
¿inocentes?
Argentina: Adorni, Angeletti, Sturzenegger y Espert se acogen al régimen de “inocencia fiscal”
Lejos de dar explicaciones sobre los orígenes opacos de sus dineros, los funcionarios del gobierno de Milei se acogieron a una ley —diseñada y aprobada por el mismo gobierno— para quedar totalmente impunes.
Compartí tu opinión con toda la comunidad