Macchi huérfano de apoyo
Huérfano de apoyo popular y abandonado por sus aliados políticos, el presidente paraguayo Luis González Macchi cumple hoy dos años en el poder, mientras se multiplican los pedidos de que renuncie por las denuncias de corrupción y la crisis económica que vive el país.
González Macchi, como titular del Congreso, asumió al frente de un «gobierno de unidad nacional» en marzo de 1999, luego del asesinato del vicepresidente Luis Argaña y la renuncia del entonces presidente Raúl Cubas. En vez de llamarse a elecciones como prevé la Constitución, la Corte Suprema de Justicia, en una cuestionada resolución, confirmó a González Macchi para completar el período de Cubas hasta 2003 y convocó a elecciones para vicepresidente. Para mayor desgracia de González Macchi, estas elecciones fueron ganadas en agosto por el opositor Julio César Franco, del Partido Liberal, entidad que abandonó el «gobierno de unidad nacional» denunciando corrupción e irregularidades.
Además, los partidarios de Franco reclamaron desde un primer momento la presidencia para su líder, alegando que éste había surgido de elecciones populares y no por una resolución judicial, como en el caso de González Macchi.
Pero, como señaló un analista político, González Macchi «ni siquiera se legitimó por sus obras».
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