Cubano "espía" inicia protesta
«Desde este instante me declaro en huelga de hambre», fueron las palabras de José Imperatori, el funcionario cubano en cuestión, quien asumió la responsabilidad y consecuencias voluntariamente de ese acto, según una declaración difundida en Cuba por el Ministerio de Relaciones Exteriores.
Imperatori, quien se declaró víctima de «una calumnia», dijo a la prensa que seguirá viviendo en el mismo apartamento en el que reside y que no resistirá al arresto en caso de que las autoridades estadounidenses lo vayan a buscar.
El funcionario, quien se desempeñaba como vicecónsul en la Sección de Intereses de Cuba en Washington, fue declarado persona no grata por Estados Unidos por su presunta relación con un funcionario del Servicio de Inmigración y Naturalización (SIN), Mariano Faget, detenido la semana pasada por supuesta labor de espionaje en favor de Cuba.
El embajador Fernando Ramírez de Estenoz, jefe de la Sección de Intereses de Cuba en Washington, afirmó en conferencia de prensa que los cargos contra Imperatori y Faget son parte de «una conspiración».
«Y la mejor forma de probar que lo que estamos diciendo es la verdad, es la voluntad de Imperatori de permanecer en este país, sin inmunidad diplomática, para declarar y dar testimonio sobre su posición y la verdad en este caso», dijo Ramírez.
La Habana había ofrecido la víspera que otro diplomático, Luis Molina, quien precedió a Imperatori como vicecónsul en Washington y también fue mencionado como «contacto» de Faget, viaje a Estados Unidos «sin inmunidad ni garantía alguna» para testimoniar en el caso.
Imperatori recibió ayer a la prensa en su propia casa y entregó copias de dos cartas, una dirigida a Ramírez, renunciando a su cargo y a sus prerrogativas diplomáticas y anunciando que se quedaba en Washington «asumiendo todos los riesgos y consecuencias».
La segunda carta, de dos páginas, va dirigida «Al pueblo de Estados Unidos», y denuncia estar siendo víctima de una calumnia al ser acusado de labores de espionaje.
Imperatori sostiene que los funcionarios cubanos en Washington son instruidos «precisa y categóricamente» a no hacer espionaje, y «esas instrucciones han sido observadas estrictamente y sin excepciones».
«Las acusaciones lanzadas contra mí son absolutamente falsas. Por lo tanto, yo siento que es mi deber declarar que el funcionario del SIN es inocente de la acusación de espionaje, y yo puedo ayudar a probarlo», declaró.
El vicecónsul cubano ligó las acusaciones en su contra con la disputa por la custodia del niño Elián González, retenido en Miami por parientes que se niegan a devolverlo a su padre en Cuba, contrariando una decisión del gobierno de Estados Unidos.
Ramírez coincidió más tarde con esa apreciación, sugiriendo que todo es «una conspiración» para manchar el nombre de Cuba y tratar de frustrar la decisión de devolver a Elián a su padre.
Imperatori, de 46 años, dijo que su esposa y su hijito de tres años partieron el viernes hacia Cuba, pero él se quedará en su apartamento, renunciando también a la protección diplomática que le ofrecería la sede de la Sección de Intereses.
«A partir de este momento me declaro en huelga de hambre hasta que haya sido absolutamente exonerado de las acusaciones que se me hacen», anunció.
El funcionario, que habló a través de un intérprete, dijo que sólo ingerirá líquidos y que no intenta poner en peligro su vida.
Junto a el estaba el abogado Kurt L. Schmoke, ex alcalde de la vecina ciudad de Baltimore, contratado por la Sección de Intereses de Cuba para defenderlo en los tribunales si es necesario.
Te recomendamos
¿inocentes?
Argentina: Adorni, Angeletti, Sturzenegger y Espert se acogen al régimen de “inocencia fiscal”
Lejos de dar explicaciones sobre los orígenes opacos de sus dineros, los funcionarios del gobierno de Milei se acogieron a una ley —diseñada y aprobada por el mismo gobierno— para quedar totalmente impunes.
Compartí tu opinión con toda la comunidad