Breves internacionales

El presidente electo de Honduras, Porfirio Lobo, se pronunció en favor de que el depuesto mandatario Manuel Zelaya pueda abandonar la embajada de Brasil donde está refugiado desde hace casi cuatro meses y que renuncie el gobernante de facto Roberto Micheletti.

 

El gobierno de Irán reiteró ayer que experimenta un nuevo tipo de centrífugas de última generación para el enriquecimiento de uranio, con capacidad superior a la que empleó hasta ahora, y planea comenzar a usarlas en marzo de 2011.

 

Organizaciones cívicas y empresariales de Santa Cruz, la región más rica de Bolivia y bastión opositor al gobierno de Evo Morales, consideraron que las reversiones de tierras en contra de dos familias en la última semana son una decisión política, mientras que el gobierno defendió su decisión.

 

El viceministro del Interior de Irak, Ahmed Ali al Jafaji, confirmó ayer la incursión de tropas iraníes en territorio iraquí en la zona del campo petrolífero de Fakka, cercano a la frontera entre ambos países, en la provincia de Maysan, sudeste del país, y agregó que «ahora todavía están allí».

 

El diputado nacional argentino, Ricardo Alfonsín, hijo del ex presidente Raúl Alfonsín, se sumó a las críticas que recibió el subsecretario de Estado norteamericano para América Latina, Arturo Valenzuela, sobre la supuesta «inseguridad jurídica» para las inversiones en el país.

 

Venezuela está gobernada por la «verbocracia» de su presidente, opinó el lingüista Germán Flores, autor de un libro sobre el lenguaje de Hugo Chávez, quien, según el experto, hace un uso hábil y abundante de la palabra en el ejercicio del poder e incluso modificó el hablar de sus conciudadanos tras 10 años en el poder.

 

Los agentes de seguridad palestinos que detuvieron y supuestamente torturaron a simpatizantes de la organización islámica Hamás en Cisjordania colaboraron de cerca con la CIA estadounidense, según informó ayer el periódico inglés «The Guardian».

 

El ex presidente francés Jacques Chirac (1995­2005) fue inculpado el viernes en el marco de una investigación sobre un presunto sistema de empleos ficticios en su partido, cuando era alcalde de París (1977-1995).

 

La agresión que sufrió Silvio Berlusconi agitó el espectro de la violencia política en Italia, un país traumatizado por los «años de plomo» de fines de los 70, y llevó a la oposición de izquierda y a la mayoría de derecha a encarar una tregua, tras el llamado al diálogo formulado por el jefe de gobierno.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje