El presidente Obama honra a íconos de la cultura de EEUU
Los elegidos este año para recibir el 32 Kennedy Center Honors fueron el actor Robert De Niro, el director de cine Mel Brooks, la estrella del rock Bruce Springsteen, la diva de la ópera Grace Bumbry y el músico de jazz Dave Brubeck.
«En un día como este recuerdo que soy el presidente, pero él es ‘The Boss'», dijo Obama en referencia al apodo de Springstenn, de 60 años, uno de los simpatizantes más activos durante la campaña presidencial en 2008.
Ben Harper y Melissa Etheridge interpretaron canciones del roquero mientras que el cómico Jon Stewart presentó a «The Boss» como «hijo de James Brown y de Bob Dylan».
Durante la velada, en el gran teatro del Kennedy Center de Washington, 2.200 invitados compartieron junto a Obama y su esposa Michelle -que lució un vestido de gala morado- la edición 2009 de este homenaje a los grandes nombres de la cultura estadounidense.
Con un vestido negro que dejaba sus hombros al descubierto, la actriz Meryl Streep abrió la ceremonia junto al cineasta Martin Scorsese, con un homenaje a De Niro. «Es el patrón oro», indicó sobre el protagonista de «Taxi driver», «Toro salvaje» o «La Misión».
El pianista de jazz, Dave Brubeck, que cumplía 89 años el mismo día, apreció sonriente el homenaje que le brindó Herbie Hancock.
Más temprano en la Casa Blanca, el presidente Obama contó que de niño, en una de sus pocas visitas a Honolulu, en Hawaii (Pacífico), su padre lo llevó a su primer concierto de jazz en 1971. Era Dave Brubeck. «Para un niño de 10 años, era otro mundo que se abría», aseguró el mandatario.
El ascenso de Brubeck al estrellato comenzó con su exitoso single «Take Five», incluido en su álbum de 1959 «Time Out», producido junto al Dave Brubeck Quartet.
El grupo de homenajeados también incluyó al comediante Brooks, de 83 años, cuya película de 1968 «The Producers» fue adaptada luego a un musical de Broadway que ganó 12 premios Tony y le dio un Oscar por Mejor Guión original a Brooks.
La diva del soul Aretha Franklin presentó a la mezzo-soprano Grace Bumbry, que debutó en París en la década de 1960 como Amneris en «Aída» y más tarde se convirtió en la primera cantante de ópera negra en Estados Unidos.
Luego del escándalo generado el mes pasado cuando una pareja se coló en una cena de Estado en la Casa Blanca, la seguridad en torno al acontecimiento era notoria.
«¿Qué hace usted aquí?», indicó una acomodadora del Kennedy Center a una invitada que curioseaba en el piso del balcón oficial. «Circule, el Servicio Secreto no quiere que esté aquí».
Intrusos en la Casa Blanca: varios fallos
El caso de la pareja que se coló entre los invitados a una cena oficial en la Casa Blanca el 24 de noviembre hace parte de una larga lista de fallos de seguridad similares, según un informe oficial fechado en 2003 publicado ayer por el Washington Post.
El informe del servicio secreto estadounidense, órgano responsable de la protección de personalidades y especialmente del presidente, recabó al menos 91 violaciones de sus puntos de seguridad desde 1980, indicó el diario.
El Washington Post precisa que el reporte se utiliza en la formación de miembros del servicio secreto.
Según uno de los portavoces de este órgano, Edwin Donovan, citado por el periódico, «el documento refleja una voluntad de evaluar nuestra seguridad y evidentemente aumenta la vigilancia de nuestros oficiales uniformados y agentes respecto a su trabajo».
«Debemos preocuparnos por las amenazas a nuestros protegidos todo el tiempo», afirmó.
Entre los incidentes citados por el informe, uno de los más insólitos se remonta a octubre de 1982, cuando una camioneta con una familia de cuatro miembros cruzó la valla de la Casa Blanca tocando el claxon.
Los visitantes fueron detenidos cuando se acercaban a la entrada situada en el ala oeste del edificio.
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