Somalía. Un kamikaze se inmoló durante un acto en un hotel de Mogadiscio

Al menos 19 muertos, entre ellos 3 ministros, en atentado suicida

«Un kamikaze detonó su carga explosiva en el Hotel Shamo (…) durante una ceremonia de graduación de estudiantes de Medicina de la Universidad Banadir, con saldo hasta el momento de 19 muertos y numerosos heridos», indicó la Fuerza de Unión Africana en Somalia (Amisom).

«La Amison expresa su más firme condena de este atentado suicida cometido por grupos de la oposición armada, en el cual murieron ministros del Gobierno Federal de Transición (TFG) y ciudadanos comunes», agregó un comunicado de ese cuerpo.

El ataque tuvo lugar por la mañana en el Hotel Shamo, en el reducido sector de la capital somalí aún bajo control del gobierno.

Varios ministros del TFG, así como numerosos funcionarios y periodistas estaban presentes.

Al parecer, un estudiante activó los explosivos que llevaba consigo, según un empleado del establecimiento.

Tres ministros del TFG figuran entre los muertos: el de Educación Superior, Ibrahim Hasan Addow, el de Educación, Mohammed Abdulhai Waayel, y la ministra de Salud, Qamar Aden Ali, indicó un responsable gubernamental.

Un cuarto miembro del TFG, el ministro de Deportes, Suleyman Olad Roble, sufrió heridas.

Hay también entre las víctimas mortales dos periodistas somalíes: el corresponsal de radio Shabelle, Mohamed Amin Aden, y un camarógrafo de la televisión Al Arabiya, Hasan Zuber Hadji.

Un reportero de la AFP, Mohamed Dahir, quien se encontraba a sólo unos pasos de los dos corresponsales muertos, resultó levemente herido.

«Estábamos esperando delante de la sala cuando se produjo una enorme explosión. Me encontré por tierra en medio de los gritos y el humo», relató Dahir.

«Fui a recuperar mi máquina fotográfica, fue entonces que vi los cadáveres de los tres ministros», precisó.

El Hotel Shamo está situado en una de las principales avenidas de Mogadiscio, en el lugar llamado «Kilómetro 5″, que lleva a la Villa Somalia, la presidencia somalí.

El TFG del presidente jeque, Saharif Ahmed (en el poder desde enero de 2009), sólo controla algunos barrios de Mogadiscio, con el apoyo de la fuerza de paz de la Unión Africana (Amisom), frente a los islamistas shebab y del los grupos Hezb al Islam.

Los miembros del TFG son regularmente blanco de atentados de esos insurgentes, en particular los shebag, que se reivindican de la ideología de Al Qaeda y de su guerra santa a escala mundial.

Somalía carece de un gobierno efectivo desde la caída del presidente Mohamed Siad Barre a inicios de los años 90.

El TFG debe su existencia principalmente al apoyo de los 5.000 efectivos de la Amisom desplegados en el país.

El 18 de junio, un atentado suicida había costado la vida al ministro de la Seguridad Interior, el coronel Omar Hashi Aden, y a otras 19 personas en Beledweyne (300 km al norte de Mogadiscio); el hecho fue reivindicado por los shebab.

El 17 de septiembre, 21 personas murieron en un doble atentado suicida en el aeropuerto de Mogadiscio contra el cuartel general de la Amisom.

Ese ataque, reivindicado por los shebab, había provocado 17 muertos entre los soldados ugandeses y burundeses del cuerpo de paz.

Hablando desde Kampala, el enviado especial de la Unión Africana en Somalia, Wafula Wamunyini, «condenó en los términos más enérgicos» este atentado que apunta «a intimidar al TFG».

«Queremos tranquilizar a todo el mundo: proseguiremos nuestra misión, seguiremos apoyando al gobierno somalí», declaró Wamunyini.

 

UN ATAQUE TERROSTA EN IRAK MATA A 7 PERSONAS

El jefe antiterrorista de la provincia iraquí de Salahedin y otras seis personas murieron en un atentado perpetrado ayer jueves en Tikrit (norte de Irak), informó a la AFP una fuente policial.

El teniente coronel Ahmed al-Fahal, uno de los artífices de la derrota de Al Qaeda en la región, se encontraba dentro de una joyería del centro de Tikrit con dos guardaespaldas cuando se produjo la explosión. Otras cuatro personas murieron en el atentado.

 

LA AMENAZA DE AL QAEDA

La amenaza de Al Qaeda, subrayada esta semana por el presidente estadounidense, Barack Obama, persiste tanto por la capacidad de la red islamista de Osama bin Laden de organizar atentados como por su papel inspirador de otros grupos, estimaron expertos en París.

Cientos de islamistas radicales están dispuestos a pasar al acto en nombre de Bin Laden ­escondido en zonas tribales paquistaníes­ sin haber tenido, necesariamente, contacto directo con miembros de Al Qaida, sino luego de haberse radicalizado vía Internet, precisaron. Según el francés Jean Pierre Filiu, profesor en la facultad de Ciencias Políticas de París y autor de un trabajo de reciente publicación titulado «Les neuf vies de Al Qaeda»» (Las nueve vidas de Al Qaeda), considera que la peligrosidad de la dirección de Al Qaeda, y de lo que se llama Al Qaeda central persiste sin duda alguna.

«Al Qaeda, amenazada y acorralada, va en todos los sentidos pues necesita realizar un atentado de envergadura», dijo a la AFP, antes de añadir que «una organización que está perdiendo terreno es paradójicamente más peligrosa que cuando está en su velocidad de crucero».

Según un recuento reciente del estadounidense Marc Sageman, psiquiatra, ex agente de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en Afganistán y conocedor de las redes yihadistas, en los últimos cinco años se registraron 33 conspiraciones de islamistas radicales en Occidente: seis podían ser atribuidas a Al Qaeda central y dos a grupos que adhieren a ella.

Y si los otros 25 fueron planificados por «autores locales sin ningún vínculo con una organización terrorista trasnacional (…) se inspiraron en los preceptos de Osama Bin Laden», aseguró Sageman.

Para Jean Pierre Filiu, Al Qaeda conserva desde su santuario en las zonas tribales paquistaníes una capacidad considerable de hacer daño. Ha demostrado mediante complots terroristas más o menos exitosos, en numerosos países, que pueden acceder con certeza a esas regiones.

Según Filiu, en Afganistán no debe quedar más de un centenar de miembros de Al Qaeda pero su núcleo está ahora en las zonas tribales paquistaníes. «De allí salen el impulso, la inspiración y el estímulo del movimiento terrorista», agregó.

Por ejemplo, Najibulá Zazi, un chófer de autobús de 24 años que vivía en Denver (Estados Unidos), sospechoso de haber planificado un atentado en Nueva York, viajó el año pasado a las zonas tribales paquistaníes donde habría recibido entrenamiento en la manipulación de explosivos.

Pero gracias a Internet, ese tipo de viajes ya no son indispensables, subrayó Magnus Ranstorp, del centro de estudios de amenazas asimétricas en el Colegio Sueco de Defensa.

«La amenaza de Al Qaeda Central persiste, pero al mismo tiempo se ha vuelto más vaga», explicó a la AFP.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje