Un grupo islamista reivindica atentado contra tren en Rusia
«El estado mayor del Emirato del Cáucaso» trasmitió esta reivindicación a una página web próxima al movimiento: Kavkazcenter.com.
«Declaramos que esta operación fue preparada y llevada a cabo en el marco de una serie de operaciones de sabotaje planificada al comienzo del año contra lugares estratégicos en Rusia, por orden del Emir del Emirato del Cáucaso, Doku Umarov», afirma la carta que dice haber recibido Kavkazcenter.
Umarov es un ex presidente independentista checheno que en 2007 se proclamó emir y jefe de todos los movimientos rebeldes activos en el norte del Cáucaso. Es considerado por las autoridades el enemigo número uno en esta inestable región del sur de Rusia.
«El 27 de noviembre el grupo especial de sabotaje hizo estallar el tren Nevski Express, que une San Petersburgo y Moscú y es utilizado por altos funcionarios de Rusia», añade la reivindicación.
Dos responsables rusos, el director del fondo de reservas de urgencia Rosreserv, Boris Evstratikov, y el ex senador Serguei Tarassov, figuran entre las víctimas del atentado, que son 26 y no 27, como se había anunciado «por un error de identificación», según el Ministerio de Situaciones de Emergencia.
En su carta, la insurgencia amenaza con continuar con este tipo de ataques mientras Rusia «no cese su política de asesinato de simples musulmanes», en alusión a los presuntos abusos de las fuerzas rusas en el Cáucaso.
La Policía rusa no ha mencionado oficialmente la pista caucásica, pero los medios de comunicación, citando fuentes policiales, aseguran que se busca a «cuatro caucásicos».
Otra fuente, citada por Interfax, afirma que las fuerzas de seguridad no tienen la intención de comentar el anuncio de los rebeldes y llamó la atención sobre el hecho de que otra reivindicación de un grupo nacionalista ruso divulgada el sábado por la prensa resultó ser falsa.
El jefe del comité de investigación de la fiscalía, Alexandre Bastrykin, herido el sábado al estallar otra bomba en el lugar del atentado, resaltó que esta segunda explosión recordaba la táctica empleada por los rebeldes.
«La segunda explosión en el lugar de la catástrofe del tren podría tener como blanco a los investigadores. Esta táctica la usan los terroristas en el Cáucaso Norte», declaró el miércoles al diario oficial «Rossiskaya Gazeta».
Varias repúblicas caucásicas son escenario de ataques a raíz de las dos guerras que devastaron Chechenia en los años 90 y al comienzo de los 2000.
En los últimos 15 años Rusia ha sufrido varios atentados sangrientos, pero desde hace cinco no se ha producido ninguno de gran alcance en el exterior del Cáucaso.
Aun así en agosto de 2007 se registró un primer ataque contra el Nevski Express que dejó 60 heridos y fue atribuido a los rebeldes caucásicos que lo reivindicaron.
El mismo grupo se atribuyó la autoría de una catástrofe en una central eléctrica siberiana en agosto (75 muertos), aunque las autoridades aseguran que fue un accidente.
TEMEN OLA TERRORISTA
El atentado contra el tren Nevski Express, que el pasado viernes causó la muerte de por lo menos 26 personas, constituye una primera prueba política para el presidente Dimitri Medvedev y hace surgir nuevamente el temor al terrorismo en el corazón de Rusia.
El jefe de Estado, que enfrenta el primer gran atentado mortífero de su mandato, deberá elegir entre medidas políticas severas, siguiendo el ejemplo de su predecesor, Vladimir Putin, o una reforma de las fuerzas del orden, criticadas por su falta de eficiencia, estimaron analistas.
El drama del Nevski Express, que hacía el trayecto entre las dos principales ciudades rusas, Moscú y San Petersburgo, «constituye un desafío para el Kremlin, pues muestra un poder incapaz de garantizar la seguridad del principal eje del país», afirmó Alexander Konovalov, presidente del Instituto de Evaluaciones Estratégicas.
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