Los zapatistas dan marcha atrás y se quedan en la capital

Marcos acepta oferta de Fox

México, AFP

 

«Parece que se está abriendo la puerta del diálogo», dijo el líder enmascarado de los rebeldes en la Escuela Nacional de Antropología e Historia, bunker de los zapatistas en la capital mexicana y desde donde más temprano habían rechazado una oferta paralela para reunirse con el presidente Vicente Fox.

Los diputados aprobaron la tarde del jueves, por 220 votos a favor y 210 en contra, que un rebelde defienda la ley sobre Derechos y Cultura Indígena en el salón de debates de la Cámara, pero solamente ante comisiones y no en sesión plenaria como pedían los insurgentes, alzados en armas hace siete años.

La votación de los diputados salió a pesar de la tenaz oposición del conservador Partido Acción Nacional (PAN, del presidente Vicente Fox). Más temprano, en la Cámara de Senadores, la misma propuesta había sido rechazada por 52 votos en contra y 47 a favor.

«El acuerdo –dijo Marcos por la noche– posibilita el diálogo de los zapatistas con las comisiones y los legisladores (…) el EZLN (Ejército Zapatista de Liberación Nacional) acepta esta invitación al diálogo. En consecuencia el EZLN ha decidido posponer su salida del Distrito Federal», dijo Marcos.

«Si no hay trampa, el EZLN estará en la máxima tribuna de la república promoviendo el reconocimiento constitucional de los derechos y la cultura indígena», dijo Marcos quien en el estrado estuvo acompañado por los comandantes Zebedeo, Tacho y David.

Los rebeldes hicieron un ingreso triunfal a Ciudad de México hace casi dos semanas, luego de una insólita caravana de 3.000 km, desarmados pero siempre enmascarados, con el propósito de impulsar la ley indígena.

Pero los contínuos rechazos de los legisladores a permitirles el uso de la tribuna desataron esta semana la ira de Marcos quien, calificó las propuestas de reunirse en salones alternos y con grupos de legisladores como «humillantes», fustigó a los políticos «cavernícolas», y anunció que los insurgentes volvían a las selvas del sur a buscar «nuevas formas de lucha».

En ese marco Fox intentó destrabar la situación pidiéndole al Congreso que buscara formas para reunirse con los rebeldes y, en una carta personal a Marcos –en la que lo trató de «tu»– ofreciéndole una reunión ‘cara a cara’.

Pero los rebeldes rechazaron la oferta presidencial. «Hasta ahora ni una sola de las tres señales (reclamadas por los rebeldes) se ha cumplido, por eso no podemos iniciar el diálogo con su gobierno», dijo el comunicado dirigido a Fox, leído por el comandante Zebedeo.

«En cuanto se hayan cumplido (las tres señales), inmediatamente y sin agregar más condiciones, haremos contacto con su comisionado de paz, Luis Alvarez», agregó.

Los insurgentes habían reclamado en diciembre, al día siguiente de la asunción de Fox el retiro de los cuarteles militares de la zona de influencia zapatista, la liberación de sus simpatizantes presos y la aprobación de la ley sobre derechos y cultura indígena.

Pese al rechazo de los zapatistas, el presidente Fox, de gira en California, decidió anticipar su regreso a México para la noche del jueves (la visita terminaba el viernes) «con el propósito de estar pendiente de alguna posibilidad de diálogo con la guerrilla», explicó a la AFP una fuente del Palacio de Gobierno.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje