ABBAS Y AHMADINEJAD EN AMERICA
Vamos a ceñirnos en esta nota a la visita de Ahmadinejad a Brasil, que precedió a la que realizó en Bolivia al presidente Evo Morales y por último a Venezuela, donde ahora se encuentra junto al presidente Chávez. La reunión con Lula (que dio lugar a la firma de acuerdos en las áreas de la energía, petróleo, biocombustibles, minería y desarrollo agrícola) tuvo intensa repercusión por el controvertido tema de la energía nuclear. En una entrevista colectiva de prensa de ambos presidentes, un periodista de Folha de Sâo Paulo le preguntó a Lula: «¿Por qué insiste en mediar en una controversia en el área nuclear, en la cual el gobierno iraní resiste y no quiere aceptar la última propuesta de la AIEA?». La respuesta fue directa: «Brasil tiene un modelo de desarrollo de la energía nuclear reconocido por la ONU y por la AIEA. Sabemos que existe una polémica en relación a un desarrollo del mismo tipo que practica Irán. Lo que nosotros hemos venido defendiendo, desde hace mucho tiempo, es que Irán tiene derecho a operar el enriquecimiento de uranio con fines pacíficos, del mismo modo que Brasil lo está haciendo. Es sencillo, el presidente Ahmadinejad ya me explicó dos veces el modelo de Irán, ahora y antes en Nueva York. Pienso que lo que Brasil defiende para sí, lo defiende para los demás».
Despachos de las agencias señalan al respecto: «El presidente Lula considera un derecho de Irán tener un programa nuclear con fines pacíficos, y le pidió a la república islámica continuar los contactos con los países interesados para buscar una solución justa y equilibrada a la cuestión. Brasil desarrolla su propia tecnología para enriquecer uranio. Estados Unidos acusa a Irán de impulsar un programa nuclear con fines militares, algo que Teherán rechaza, pues asegura que su programa es pacífico. El mandatario brasileño sostuvo que Irán puede desempeñar un papel decisivo y que confía en la experiencia milenaria de su cultura para construir un orden armónico en su propia región».
Por su parte, Ahmadinejad relató que le ofreció a Lula detalles de su programa nuclear y de las negociaciones con la AIEA. Señaló que de acuerdo con las normas de la Agencia, la adquisición del combustible enriquecido es libre. «Podemos comprarlo, pero pretenden imponer condiciones políticas y técnicas, lo que no es correcto», declaró. En setiembre Irán notificó a la AIEA de la existencia de una segunda planta de enriquecimiento de uranio en la localidad de Qom, a unos cien kilómetros de Teherán. La primera se encuentra en Natanz, en el centro.
La llegada del mandatario iraní a Brasil coincidió con el inicio, el domingo en Irán, de cinco días de ejercicios militares en gran escala que simulan ataques a sus instalaciones nucleares, ante una eventual agresión de EEUU e Israel, que ya ha vertido amenazas múltiples en este sentido.
Coincidió también con la llegada a Brasilia de una respuesta del presidente Barack Obama a la carta que Lula le envió hace unos días y referente a varios temas internacionales, a saber: la Ronda Doha de la OMC, la Cumbre sobre cambio climático que se abre en diciembre en Copenhague, la situación en Honduras y las relaciones con Irán. El asesor de la presidencia brasileña para asuntos internacionales, Marco Aurelio García, dijo que la posición de EEUU sobre estos temas no coincide con la visión brasileña y que en general la política exterior para América Latina adoptada por Obama genera «un cierto sabor de decepción». El caso de Irán amerita a las agencias la siguiente síntesis: «La decisión de Lula de recibir a Ahmadinejad para conversar sobre su programa nuclear es claramente contraria a la política adoptada por Washington. En EEUU hubo fuertes críticas en medios de prensa y de influyentes miembros del Congreso por la decisión de Lula de recibir al mandatario iraní. Lula le pidió respeto a los derechos humanos y que actúe a favor de una ‘solución justa y equilibrada’ de la controversia sobre el programa nuclear iraní, pero reconoció explícitamente el derecho de Teherán a desarrollar un programa de generación de energía nuclear con fines pacíficos».
En la respuesta se aborda también el tema de las elecciones hondureñas. Marco Aurelio García estima que la posición de EEUU es «equivocada». Ya lo veremos.
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