Hongos mutantes llegan a la Tierra
Moscú, Reuters
La veterana estación espacial rusa Mir deberá reingresar a la Tierra hoy como un flamígero bólido llevando consigo un ejemplar de la Biblia, otro de El Corán y una variada diversidad de mutaciones cósmicas de hongos.
Durante sus 15 años de existencia, que abarcaron la era soviética, la caída del Muro de Berlín, el colapso del comunismo y un tambaleante inicio de las reformas de mercado en la Rusia poscomunista, 104 cosmonautas y astronautas han habitado la Mir.
En los 12 años, seis meses y nueve días que la Mir estuvo habitada, la estación espacial completó 86.220 órbitas de la Tierra.
La astronauta estadounidense Shannon Lucid tiene el récord de mayor estada de una mujer en la Mir: 188 días.
Cuando la venerable estación se incinere al reingresar en la atmósfera terrestre, 11 toneladas de equipo científico, una biblioteca de 100 libros, entre ellos sendos ejemplares de la Biblia y El Corán, y una foto del primer hombre en viajar al espacio, Yuri Gagarin, también serán incinerados.
Las temperaturas a bordo de la Mir llegarán hasta unos 1.500 grados Celsios durante la reentrada, lo cual debería ser lo bastante caliente como para destruir agresivas formas de hongos en la estación, algunas de las cuales datan de una antecesora de la Mir, la rusa Salut-7.
Ninguno de los microorganismos han perjudicado a los miembros de las distintas tripulaciones de la Mir a lo largo de los años, pero si llegan a sobrevivir a la reentrada (un extremo del que dudan muchos expertos) podrían mutar en la Tierra, con consecuencias imprevisibles.
Rusia ha suscrito una póliza de seguro por va’lor de 200 millones de dólares, que cubrirá cualquier posible reclamo si algunos trozos de la estructura de 140 toneladas llegaran a causar algún herido o daños materiales en zonas habitadas.
Compartí tu opinión con toda la comunidad