UNA DINASTIA EN LA POLITICA
Yukio Hatoyama accedió al puesto supremo de primer ministro de Japón ayer miércoles, medio siglo después de su abuelo, perpetuando así el nombre de esta rica dinastía de políticos a menudo comparada con la de los Kennedy.
Hatoyama, presidente del Partido Demócrata de Japón (PDJ, centro) y vencedor en las elecciones legislativas, fue designado jefe del gobierno el miércoles por el Parlamento japonés.
El nuevo primer ministro fue elegido por 327 de los 480 diputados japoneses. El voto debe ser luego ratificado por el Senado, donde el PDJ y sus aliados también son mayoritarios.
Este ingeniero de 62 años, que realizó parte de sus estudios en Estados Unidos, es nieto del ex primer ministro Ichiro Hatoyama (1954-1956) e hijo del ex ministro de Relaciones Exteriores Ichiro Hatoyama.
Pese a su pertenencia a la élite -su abuelo materno es el fundador del fabricante de neumáticos Bridgestone- el futuro primer ministro, que encabeza la lista de parlamentarios más ricos, prometió «construir una sociedad fraternal y llevar a cabo una política basada en el amor».
Se comprometió también a romper el potente monopolio de los burócratas en la administración y la vida política en Japón, a reducir el despilfarro de las arcas públicas y a redistribuir los ingresos nacionales a las zonas rurales y a los más necesitados.
Contrariamente a su hermano Kunio, que ocupó varios puestos ministeriales en los gobiernos conservadores, Yukio Hatoyama rompió con su familia política al abandonar en 1993 el Partido Liberal Demócrata (PLD, derecha) para fundar tres años después el PJD con otros disidentes y opositores. Luego de dirigir este partido entre 1999 y 2002, fue varios años la mano derecha del presidente del PDJ, Ichiro Ozawa, que dimitió en mayo al verse salpicado por un escándalo de financiamiento político. Hatoyama lo sucedió al frente de la formación.
Compartí tu opinión con toda la comunidad