Controlan motín en reformatorio paulista
São Paulo, AFP
Una violenta y espectacular intervención de los dispositivos antidisturbios de la Policía Militar puso fin a la rebelión de los más de 300 jóvenes del reformatorio Franco da Rocha, a 80 km de São Paulo, que se saldó con la muerte de un monitor y un total de 20 personas heridas.
Helicópteros de la policía aterrizaron en el tejado del centro, donde los jóvenes estaban amotinados y dispararon balas de goma a quemarropa, incluso cuando los jóvenes ya estaban echados en el suelo con las manos en la cabeza.
Durante las siete horas de rebelión, por lo menos 30 internos huyeron y un total de 20 personas fueron internadas en un hospital cercano, la mayoría de ellos funcionarios del centro y algunos en estado muy grave.
Uno de los monitores, Renato Araujo, de 24 años, recibió un disparo en el abdomen y murió poco después de ser internado. Cinco rehenes fueron obligados a saltar de un tejado situado a ocho metros del suelo durante la rebelión.
El motín comenzó cuando dos personas armadas se infiltraron en el reformatorio para liberar a varios jóvenes. Los rebelados permanecieron en el tejado del local e imágenes grabadas desde un helicóptero mostraron que estaban armados con varios revólveres, sierras y cuchillos y que poseían teléfonos móviles.
Los internos exigieron la expulsión del actual director del reformatorio y criticaron los malos tratos a los que son sometidos. Sus reivindicaciones no fueron atendidas.
Según Saulo Castro de Abreu, presidente de la Fundación de Bienestar del Menor (Febem), que agrupa a la red de reformatorios de São Paulo, los centros para jóvenes viven una situación similar a las de las cárceles del Estado. Hacinamiento, corrupción, rebeliones, fugas y tortura son la cruda realidad de estos centros cuya situación parece no tener salida, según el responsable.
El presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, Marcos Rolim, visitó el reformatorio el pasado miércoles y alertó sobre las condiciones de vida de los jóvenes.
«Fue difícil encontrar un joven sin marcas de golpes. El reformatorio Franco da Rocha es un momumento a la ilegalidad patrocinado por el Estado de São Paulo», afirmó.
Según la responsable de una organización contra la tortura, Conceiçao Paganele, uno de los rebelados la llamó por teléfono y aseguró que había varios heridos dentro del local y que la situación «estaba al límite», ya que después de que Rolim abandonara el reformatorio el miércoles, las torturas aumentaron.
Te recomendamos
¿inocentes?
Argentina: Adorni, Angeletti, Sturzenegger y Espert se acogen al régimen de “inocencia fiscal”
Lejos de dar explicaciones sobre los orígenes opacos de sus dineros, los funcionarios del gobierno de Milei se acogieron a una ley —diseñada y aprobada por el mismo gobierno— para quedar totalmente impunes.
Compartí tu opinión con toda la comunidad