Izquierda ganó en París y derecha en resto de Francia
París, AFP y Redacción.
Con miras a la segunda vuelta del próximo domingo, dirigentes de la derecha, conscientes del peligro, se apresuraron a reclamar el fin de los conflictos internos en París para impedir la victoria de la izquierda, en cuyo seno se alzaban voces llamando a una movilización más efectiva.
En la capital, las listas que apoyan al candidato del Partido Socialista (PS), Bertrand Delanoe, se ubicaban en primera línea con el 33% al 36% de los votos, contra el 24,5% al 27,5% para las listas de derecha, lideradas por Philippe Seguin (Reunión para la República, RPR, neogaullista), según las primeras estimaciones.
Los Verdes, liderados por Yves Contassot, obtendrían del 9% al 12% y el alcalde saliente de París, Jean Tiberi (ex RPR), recibía entre el 12 al 15%.
El Frente Nacional (FN, extrema derecha), encabezado por Charles de Gaulle, nieto del general, obtendría el 3,3%. La extrema derecha sufrió un fuerte retroceso general, salvo en sus feudos del sureste del país, y se encontraba incluso en posición de mantenerse en varias localidades en la segunda vuelta.
Más de un millón de electores eran llamados a las urnas en París, feudo de la derecha desde hace 24 años, cuando Chirac fue elegido alcalde.
Ciudad rica, dotada de un presupuesto de unos 5.000 millones de dólares y de 40.000 funcionarios, París se convirtió en el feudo de Chirac desde el cual construyó su carrera política.
Pero la derecha francesa acudió a esta consulta socavada por sus divisiones, originadas en París, donde el alcalde saliente, Jean Tiberi, perdió la confianza de su propio partido, el RPR, que eligió a Seguin como candidato.
Tiberi llamó inmediatamente después del anuncio de las primeras estimaciones a la fusión de las listas de la derecha para la segunda vuelta, prevista para el 18 de marzo, una alianza que, en su opinión, «permitirá ganar y hacer que París permanezca en la mayoría municipal».
Por su parte, Delanoe, un homosexual confeso, llamó a los electores a «confirmar esa voluntad de alternancia positiva» en la segunda vuelta y llamó a «la agrupación de todas las parisinas y los parisinos que quieren construir juntos los próximos seis años».
El candidato socialista propuso la fusión con las listas ecologistas de Yves Contassot.
A escala nacional, las estimaciones evolucionaron a primera hora de la noche, dando primero un ligero avance a la izquierda plural y situando poco más tarde a la derecha moderada en cabeza.
Según el instituto, CSA, las listas de la derecha obtendrían el 48,4% y las de la izquierda un 42,2%, en el plano nacional. La extrema derecha obtenía el 3,1% y la extrema izquierda el 2,3% y el resto el 4%.
Los resultados nacionales no confirman el avance de la izquierda anunciado por las encuestas y varios ministros del actual gobierno de izquierda, que se presentaron a diferentes alcaldías, se encontraban en apuros.
El ministro comunista de Transportes, Jean-Claude Gayssot, y la ministra ecologista de Medioambiente, Dominique Voynet, fueron derrotados, mientras la ministra de Empleo, Elisabeth Guigou, y el ministro socialista de Educación, Jack Lang, se hallaban en situación desfavorable.
Unos 40 millones de electores, entre ellos casi 19.000 europeos, estaban en condiciones de elegir unos 500.000 concejales municipales en 36.500 comunas. Estos a su vez elegirán a los alcaldes, por un mandato de cinco años.
Las primeras estimaciones de los institutos encuestadores dan cuenta de una tasa de participación que oscila entre el 66% y el 69%, según el CSA. En Francia, votar no es obligatorio. En los comicios de 1995, la tasa de participación fue del 68%.
El duelo en París entre una derecha dividida y una izquierda galvanizada era presentado por la prensa francesa como un nuevo episodio del cara a cara entre el presidente Chirac y el primer ministro socialista, Lionel Jospin.
Ambos se enfrentarán en las elecciones presidenciales de 2002 y, si se confirma la derrota de la derecha en París, Chirac sufrirá un importante golpe.
Te recomendamos
¿inocentes?
Argentina: Adorni, Angeletti, Sturzenegger y Espert se acogen al régimen de “inocencia fiscal”
Lejos de dar explicaciones sobre los orígenes opacos de sus dineros, los funcionarios del gobierno de Milei se acogieron a una ley —diseñada y aprobada por el mismo gobierno— para quedar totalmente impunes.
Compartí tu opinión con toda la comunidad