Argentina. La huelga no afectó el abastecimiento ni las exportaciones

Finaliza paro agrario, pero sigue el conflicto

Una huelga de ocho días de las patronales agrarias de Argentina, que no afectó exportaciones ni abastecimiento interno, llegó a su fin la medianoche de ayer, viernes, pero se mantenía el duro conflicto con el gobierno por los millonarios tributos a las ventas agrícolas externas.

Las cuatro principales entidades agrarias del país, potencia productora mundial de alimentos, iniciaron la medianoche del jueves pasado un cese de comercialización de granos y ganado en pie.

No obstante, el stock de granos existente evitó que el «lock out» pusiera en peligro las ventas externas de soja, el primer producto de exportación, según la cámara de exportadores.

Ayer viernes, varios actos y manifestaciones se sucedieron en distintas ciudades y pueblos de la rica Pampa húmeda para marcar el fin de la huelga.

En San Pedro, 180 km al norte de Buenos Aires, los productores amenazaron con cortar el sábado la ruta 9, paso obligado a Rosario (300 km al norte), donde esa noche se disputará el crucial partido Argentina-Brasil, por las eliminatorias sudamericanas del Mundial de Sudáfrica-2010.

Pese a que un sector de los pequeños y medianos productores pretendía extender la huelga, los dirigentes optaron por diagramar un plan de movilizaciones.

A partir de la semana próxima se realizarán movilizaciones sin cortes de rutas y marchas en todo el país para continuar con los reclamos, en particular la reducción de los gravámenes a las exportaciones de granos.

En tanto, el 8 y el 10 de diciembre serán dos fechas clave en el calendario de protestas, el primero por celebrarse el Día del Agricultor y el segundo, por asumir los diputados y senadores elegidos en el comicio de junio pasado, cuando el oficialismo perdió la hegemonía en ambas cámaras.

El «lock out» tuvo un alto índice de acatamiento, según las entidades agrarias y afectó en particular la actividad de los ganaderos, al ser nulo el ingreso de animales al principal mercado de hacienda del país, en el límite oeste de la Capital.

La carne bovina es la base de la alimentación de los argentinos, que consumen un promedio de 65 kg por año, según datos del sector.

Los dirigentes agrarios desalentaron esta vez los cortes de rutas, que ocasionaron graves trastornos en 2008 durante una huelga de cuatro meses que puso en jaque al gobierno de Cristina Fernández.

A lo largo de la semana, hubo manifestaciones con tractores y presencia en las veras de algunas rutas, pero en ningún caso multitudinarias.

El detonador de la nueva huelga fue un veto de la presidenta Cristina Fernández a una ley que suspendía los tributos a las exportaciones de granos en zonas de sequía de la provincia de Buenos Aires (centro-este), en un escenario de escaso diálogo entre el gobierno y los dirigentes rurales.

Los productores vienen reclamando una reducción de la tasa de exportación de la soja de 35% a 20% o incluso 15%, a la vez que demandan eliminar las alícuotas de trigo, maíz y girasol, de 23% en promedio.

Pero el agro contribuye en 14% a los ingresos fiscales, que están en caída en el marco de la crisis mundial.

Argentina es el primer exportador mundial de harina y aceite de soja y el tercero de granos de esta leguminosa, que ocupará este año el 70% de la superficie sembrada del país, según cálculos privados.

Los ingresos por impuestos a las exportaciones de alimentos caerán este año de 9.500 millones a 6.000 millones, según estimaciones bursátiles.

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