"Brasil tiene que lograr, en el siglo XXI, convertirse en una potencia"
«No temo que nos falten inversiones porque es el modelo de todos los países que tienen petróleo. Sabemos que las empresas tendrán que invertir, pagar los costos y tener rentabilidad, pero el Estado no puede renunciar a todo lo que ha hecho» para hallar esos campos petrolíferos, dijo el mandatario.
Lula anunció el lunes que Brasil adoptó un modelo de producción compartida para las gigantescas reservas halladas en la camada pre-sal de su plataforma marítima (en profundidades de hasta 7.000 metros), y justificó el modelo con fuerte presencia estatal alegando que no habrá riesgo para esas inversiones.
El marco regulatorio brasileño define que el petróleo de esas capas (reservas estimadas de unos 14.000 millones de barriles) pertenece al Estado, y las empresas públicas o privadas participarán solamente en su extracción, recibiendo incluso parte de ese crudo como pago.
No obstante, la estatal de hidrocarburos Petrobras se reservará una participación del 30% en esas operaciones.
«Fue la decisión correcta adoptar ese modelo. El régimen de concesiones, que existe en Brasil desde 1975, se usa cuando no sabemos si hay petróleo. Petrobras actúa así en otros países. Pero cuando uno detecta petróleo, ya no hay contratos de riesgo, y tampoco concesiones», dijo.
Según el mandatario brasileño, las discusiones para definir el modelo que regirá la explotación del petróleo de la camada pre-sal se centraron en la necesidad de «garantizar que una gran parte de ese petróleo quede aquí como patrimonio de 190 millones de brasileños».
El objetivo fundamental, explicó, es hacer que los recursos obtenidos con ese petróleo le permitan al país dar «un salto cualitativo».
«No sé si estaré vivo para verlo, pero Brasil tiene que lograr, en el siglo XXI, convertirse en una gran potencia. Tenemos todo aquello que se necesita. No estamos hablando de un paisito cualquiera», dijo Lula durante una entrevista en la residencia oficial de la presidencia, el Palacio da Alvorada.
Para administrar esta nueva etapa, Brasil creará una nueva estatal (denominada PetroSal), que representará al Estado en las negociaciones, y un fondo social para garantizar que los recursos sean invertidos en «educación, desarrollo industrial e innovación tecnológica».
Al anunciar el nuevo marco regulatorio, Lula afirmó que las reservas en la camada pre-sal colocarán a Brasil «entre los diez países con mayores reservas de petróleo y gas natural en todo el mundo».
Las reservas brasileñas de petróleo antes del pre-sal ya eran de 14.000 millones de barriles.
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