Al menos 300 personas podrían haber muerto en sur de Taiwán
«Unas 300 personas fueron reportadas como desaparecidas y probablemente murieron por los deslizamientos de tierra en la ciudad de Hsiaolin (sur de Taiwán). Somos muy pesimistas», dijo el juez Yang Chiu-hsin, del condado de Kaohsiung, a la AFP.
Unos 4.000 soldados suplementarios fueron enviados al terreno, llevando a 38.000 el número de militares que participan en las tareas de socorro desde que Taiwán fue afectado el fin de semana pasado por el tifón más mortífero en los últimos cincuenta años, con un balance que se elevaba el jueves a 108 muertos y que podría seguir empeorando.
Los helicópteros rastrillan las zonas del sur y del centro de la isla, arrojando comida y medicamentos a los pueblos aislados del resto del mundo, y evacúan a los sobrevivientes bajo una lluvia persistente.
Unas 14.000 personas fueron evacuadas en helicópteros desde el paso del tifón, que provocó precipitaciones de 3.000 mm (3m) de agua, al tiempo que sobrevivientes y personalidades políticas denunciaron la falta de esfuerzos del gobierno para ayudar a los taiwaneses. Decenas de pueblos quedaron totalmente aislados luego de que el lodo arrastrara a su paso carreteras y puentes.
La policía y los militares tuvieron que rechazar a los habitantes que quedaron sin noticias de sus familiares y que habían acudido a un centro de socorro para intentar subirse a los helicópteros que se dirigían a las zonas siniestradas.
«32 muertos, SOS», clamaba un cartel pintado con rojo en un puente destruido en la entrada del pueblo de Hsinfa, antiguo lugar de veraneo, donde se descubrieron cuerpos cubiertos de barro. «No tenemos ayuda. Se olvidaron de nosotros. Hemos esperado a los helicópteros sin provisiones», relató un aldeano a la AFP.
«El gobierno tardó en reaccionar y fue ineficaz», escribió el diario Apple Daily en un editorial en el que retoma las críticas de los medios de comunicación y de la población.
El presidente taiwanés, Ma Ying-jeou, criticado por su gestión de la catástrofe, fue increpado por decenas de sobrevivientes del tifón durante una visita que realizó en el condado de Yunlin.
«¿Qué hace el gobierno? Es demasiado tarde, ya no los pueden salvar», dijo un hombre enojado.
Acusado de no haber pedido ayuda internacional, el responsable taiwanés indicó que Estados Unidos, Japón y Singapur habían enviado donaciones, y añadió que la ayuda de otros países era bienvenida.
Los socorristas hicieron esfuerzos particulares en la localidad de Hsiaolin y varios otros pueblos del condado de Kaohsiung, casi totalmente destruido.
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