McCaffrey: "Colombia se merece certificación de Estados Unidos"
«La ‘certificación’ habla sobre si una nación está intentando cumplir con los requisitos de la Convención (antidrogas de Viena) de 1988, y constatamos que Colombia está trabajando para derrotar (ese flagelo)», dijo McCaffrey a través de un intérprete al partir de Bogotá.
La próxima semana el Departamento de Estado emitirá su informe anual sobre los países que Washington considera colaboraron o no en 1999 con las autoridades estadounidenses en la lucha contra el narcotráfico.
En una conferencia de prensa el miércoles, McCaffrey también había expresado –según el intérprete oficial– el respaldo del gobierno del presidente Bill Clinton a los esfuerzos de paz del mandatario colombiano.
Pastrana inició en enero pasado un proceso pacificador con la principal guerrilla del país, las marxistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y ha expresado su disposición de hacer lo mismo con el guevarista Ejército de Liberación Nacional (ELN).
Al defender la asistencia militar y económica por 1.300 millones de dólares que Clinton pidió al Congreso para Colombia, McCaffrey aseguró que la lucha contra el narcotráfico contribuirá a que los colombianos alcancen la paz.
El «zar» antidrogas estadounidense rechazó enfáticamente que esa ayuda de Washington vaya a involucrar militarmente a Estados Unidos en el conflicto armado interno de Colombia.
Clinton prometió a Pastrana los 1.300 millones de dólares para contribuir a financiar su «Plan Colombia», una estrategia integral para luchar contra el narcotráfico, financiar la paz y reactivar la economía colombiana.
El plan tendrá un costo total de 7.500 millones de dólares, de los cuales Colombia aportará 4.000 y el resto –incluída la ayuda de Estados Unidos– provendrá de organismos financieros internacionales y la Unión Europea (UE), de acuerdo con lo manifestado por Pastrana.
McCaffrey aseguró que aunque la mayoría de los recuros que proveerá Washington a Bogotá serán para la lucha contra las drogas, también se destinarán a mejorar la eficiencia de la Justicia colombiana y a la defensa de los derechos humanos en este país. Aunque McCaffrey reconoció que Colombia tiene un «grave problema» de derechos humanos, dijo que las denuncias por esas violaciones contra los militares colombianos «se han reducido prácticamente a cero».
Para destacar esa situación dijo que «mi opinión, después de haber examinado este país desde el punto de vista de un amigo, es que la Policía y las Fuerzas Militares ahora gozan de una confianza enorme. Gozan de una confianza más alta que la Iglesia Católica, más alta que los maestros».
La afirmación de McCaffrey contrastó con un informe divulgado el miércoles por la organización Human Rights Watch (HRW), que denuncia que la mitad de las 18 brigadas del Ejército colombiano y algunos de sus oficiales, colaboran con paramilitares responsables de atrocidades contra la población civil.
El informe fue rechazado enérgicamente por los altos mandos militares, que según dijeron, lo que busca es bloquear la ayuda que Estados Unidos ha prometido a Colombia.
Ayer ante un comité del Senado estadounidense, el Pentágono presentó su visión estratégica de la ayuda militar antidrogas para Colombia, y rechazó su excesivo condicionamiento a la protección de los derechos humanos.
En Bogotá, este jueves, el ministro colombiano de la Defensa, Luis Fernando Ramírez, anunció que el gobierno del presidente Pastrana está dispuesto a destituir fulminantemente a los miembros de los organismos de seguridad que resulten involucrados con los paramilitares derechistas.
Te recomendamos
¿inocentes?
Argentina: Adorni, Angeletti, Sturzenegger y Espert se acogen al régimen de “inocencia fiscal”
Lejos de dar explicaciones sobre los orígenes opacos de sus dineros, los funcionarios del gobierno de Milei se acogieron a una ley —diseñada y aprobada por el mismo gobierno— para quedar totalmente impunes.
Compartí tu opinión con toda la comunidad