Zelaya prepara otro intento de regreso
Al día siguiente del fracaso de la mediación del presidente de Costa Rica, Oscar Arias, Zelaya tenía previsto partir hacia la zona fronteriza para intentar ingresar a Honduras -donde es considerado prófugo- en cuanto «se establezcan condiciones para ello», dijo uno de sus asesores.
En algún momento de la jornada «nos dirigiremos hacia el norte, a la base de operaciones de Estelí», ciudad nicaragüense a 100 km de la frontera hondureña, dijo Alan Fajardo, asesor de Zelaya.
Mientras, en Tegucigalpa una misión internacional denunció «la existencia de graves violaciones a los derechos humanos ocurridas en el país con posterioridad al golpe de Estado», dijo Enrique Santiago, de la Federación de Asociaciones de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos de España.
«Entre las vulneraciones de derechos fundamentales denunciados ante la misión se encuentra un importante número de ejecuciones extrajudiciales, centenares de detenciones arbitrarias, múltiples amenazas, cercenamiento de la libertad de expresión e información», agregó Santiago.
La misión de 15 miembros está integrada por delegados de la Federación Internacional de Derechos Humanos, el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional y el Servicio Paz y Justicia, entre otras entidades.
Entretanto, gremios de empleados públicos iniciaron una huelga para aguardar, según ellos, al presidente derrocado, mientras a su turno la policía paraba en demanda de aumento salarial, afirmando que desde que ocurrió el golpe tienen más trabajo.
Centenares de seguidores de Zelaya viajaron en autobuses y automóviles ayer jueves hacia Las Manos, poblado en el límite con Nicaragua, pero la ruta fue cerrada 10 km antes por un retén militar, comprobó un periodista de la AFP.
«No nos dejan pasar. No respetan el derecho constitucional de la libre circulación. Nos revisan como si fuéramos delincuentes. Nos anotan los nombres y las placas de los vehículos para amedrentarnos», dijo Pablo Oyuela, dirigente del Colegio de Profesores de Educación Media de Honduras.
El miércoles fracasó la mediación del presidente de Costa Rica, Oscar Arias, que había propuesto como salida a la crisis la restitución de Zelaya en el poder, una amnistía y que no se buscase reformar la Constitución para permitir la reelección, algo que había impulsado Zelaya.
«El acuerdo quedó totalmente fracasado», declaró Zelaya en rueda de prensa en la embajada hondureña en Managua en la noche del miércoles, luego que el gobierno de facto, aislado internacionalmente, insistiera en que está fuera de discusión restituirlo en el poder.
La tensión llevó a Estados Unidos, que impulsó la mediación de Arias, a insistir en sus reclamos de una solución negociada.
Ante la posibilidad de que Zelaya intente volver a Honduras, el vocero estadounidense insistió: «Consideramos que es poco prudente cualquier medida que pueda aumentar el riesgo de violencia en Honduras».
También el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), el chileno Miguel Insulza, salió al ruedo e instó al régimen de facto de Honduras a aceptar un acuerdo. «Todos los hondureños deben reflexionar acerca del momento crucial que se vive. Una respuesta favorable (a la propuesta) abre un camino de reconciliación», dijo. «Del otro lado es una confrontación que no se sabe hasta cuándo va a durar», dijo el titular de la OEA.
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