La lluvia no para en Mozambique

Los esfuerzos para evacuar a más de 100.000 personas amenazadas por las inundaciones en el centro de Mozambique y para suministrar víveres a los damnificados se aceleraron ayer con la llegada de ocho aviones y helicópteros sudafricanos.

Junto con los aparatos, unos 80 militares sudafricanos llegaron a Beira, la segunda ciudad del país, mientras el nivel de las aguas seguía subiendo en la parte inferior del río Zambeze. Los responsables mozambiqueños quieren evacuar a al menos 105.000 personas de la ribera del Zambeze porque temen que la situación empeore en los próximos días, debido a la llegada de un gran volumen de agua procedente de la presa de Cahora Bassa, que se desbordó la semana pasada.

Al menos 10 personas murieron de hambre en el campamento de desplazados de Inhangoma, por lo que el número de muertos causados por las inundaciones asciende ya a 62, anunció este viernes el presidente del Instituto de Gestión de Catástrofes (INGC), Silvano Langa.

El año pasado, las inundaciones causaron al menos 700 muertos en el sur del país. Langa responsabilizó de la escasez de alimentos en los campamentos de desplazados a la insuficiencia de medios de transporte.

Una situación que podría mejorar gracias a la llegada de los aparatos sudafricanos, señaló Langa. Hasta ahora, cuatro helicópteros y 200 embarcaciones se encargaban de la operación de rescate.

Pero en muchos enclaves, es peligroso utilizar barcos por la fuerza de las corrientes. La prioridad de los socorristas sudafricanos es evacuar a unas 5.000 personas que habitan en las islas situadas en la confluencia de los ríos Shire y Zambeze, declaró el portavoz sudafricano Hugo Weich. En las inundaciones del año pasado, Sudáfrica fue el primer país que acudió en ayuda del vecino Mozambique. La labor desempeñada por los pilotos de los helicópteros sudafricanos fue esencial para salvar a los mozambiqueños que se encontraban sobre los tejados y en los árboles. Dos helicópteros militares sudafricanos llevaron este viernes cuatro lanchas neumáticas a la ciudad de Marromeu, amenazada por la crecida. El ministro de Medioambiente, John Kachamila, declaró que el gobierno quería que todos los residentes en Marromeu, Luabo y Mopeia evacúen sus ciudades, ya que las aguas procedentes de Cahora Bassa podrían anegar sus casas.

Según estimaciones de la ONU, 325.000 personas podrían verse desplazadas si las inundaciones afectan a toda la ribera del Zambeze. Hasta ahora, los mozambiqueños son reticentes a abandonar sus hogares para ir a campamentos donde no disponen ni de refugio ni de buenas condiciones sanitarias.

Los servicios meteorológicos informaron ayer que las lluvias podrían continuar durante al menos 45 días.

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