DUPLICIDADES SAUDITAS
Después de todo, ese presunto baluarte de Occidente, tiene unas cuantas contradicciones en su política, que un cortés presidente Obama evitó mencionar en su reciente viaje al Medio Oriente. En primer lugar, no hay duda de que el terrorismo islamista jamás habría alcanzado el grado de difusión y de universalidad que tiene actualmente a no ser por los petrodólares sauditas utilizados en la creación de mezquitas que responden a su concepción wahabita del Islam, esencialmente contraria a la modernidad e intolerante con todos los no musulmanes. Según el especialista francés en el Islam, Gilles Keppel, el wahabismo ganó considerable influencia gracias a que el precio del petróleo se triplicó a mediados de la década del 70. Al tener relativamente una pequeña población y verse inundada de dinero, Arabia Saudita, comenzó a utilizar sus inmensos recursos para difundir por el mundo su archi-conservadora y xenófoba versión del Islam. Según Keppel, el dinero saudita construyó unas 1.500 mezquitas en el mundo en los últimos 50 años, además de proveerlas generosamente de sueldos para predicadores, becas, libros y materiales de todo tipo. Según un artículo del diario árabe «Al-Hayat» el 19 de mayo de 2003, el 90% del dinero gastado en el mundo para el mantenimiento de la religión musulmana proviene de Arabia Saudita. El autor del artículo, Dawood al-Shirian señala que esta masiva inyección de medios para difundir el wahabismo, ha debilitado versiones más moderadas del Islam y ha llevado a muchos musulmanes a creer que la interpretación «saudita» es la única versión válida. Según un estudio de la ONG norteamericana Freedom House en 2005, publicaciones wahabitas difundidas en mezquitas en los Estados Unidos, los musulmanes debían «oponerse siempre a los infieles y odiarlos por su religión». Asimismo denigraban a la democracia «por ser responsable por todas las terribles guerras del siglo XX». Pese a que las autoridades sauditas han dicho en múltiples oportunidades que los programas educativos de las instituciones financiadas por su país están siendo revisados, no hay demasiadas evidencias de que esto realmente haya sido llevado a cabo. No deja de ser una extraña paradoja que el dinero que Arabia Saudita recibe de los países «infieles» por el petróleo, es utilizado para enseñar a los jóvenes musulmanes a odiarlos. Si la actitud del régimen saudita no es exactamente amistosa en relación a todos los infieles, es particularmente hostil con Israel y los judíos del mundo. Desde que el rey de Arabia Saudita lanzó su llamado plan de paz árabe-israelí en el año 2002, las autoridades del reino siempre evitaron cuidadosamente todo contacto directo con israelíes y si bien, han dado visas a algunos judíos prominentes, su política general de no permitir el ingreso al país de judíos sigue vigente. Del mismo modo, no ha variado en un ápice la difusión masiva de propaganda antisemita por parte del régimen. Por lo demás, las intenciones de Arabia Saudita de avanzar en el camino de una paz general árabe-israelí no han ido más allá de lo meramente declarativo. En una reciente visita a Israel, el miembro de la Cámara de Representantes norteamericano Robert Wexler, señaló que Estados Unidos había propuesto algunas medidas muy modestas de buena voluntad que Arabia Saudita había rechazado. Por ejemplo, el establecimiento de secciones de intereses en las embajadas de Jordania o de Egipto en Tel Aviv o el encuentro del rey saudita con el presidente Shimon Peres en un tercer país. No menos que la falta de sinceridad de Arabia Saudita respecto a la paz árabe-israelí, debería preocupar al flamante presidente norteamericano el doble juego de Arabia Saudita en relación a Irak. Actualmente las relaciones entre Irak y Arabia Saudita se encuentran en un muy mal momento. Los sauditas han rechazado repetidos ofrecimientos de una visita del primer ministro iraquí Nouri Al-Maliki a Arabia Saudita mientras la prensa iraquí ha atacado explícitamente a Arabia Saudita por su descalificación al gobierno iraquí democráticamente electo y por su pretensión de erigirse en el patrono de los sunnitas iraquíes. La línea oficial del gobierno de Bagdad ha sido mucho más cauta, si bien el primer ministro ha hecho un llamado a los países vecinos sin mencionar nombres a que «dejen de apoyar el terrorismo». Sin la necesidad de ser diplomático, el periodista iraquí Dr.Abd al-Khaliq Hussein radicado en Londres atacó en términos inequívocos a Arabia Saudita. «Debe señalarse que cada año, el rey saudita destina decenas de miles de dólares a conferencias sobre el «diálogo interreligioso» para disfrazar el verdadero rostro del wahabismo que causa desastres en todo el mundo. La prensa árabe, y especialmente saudita, llama al terrorismo en Irak, «resistencia nacional» pero cuando esas organizaciones realizaciones operaciones en sus países, entonces lo llaman terrorismo.»
Te recomendamos
no cierra
Las explicaciones de Adorni de su incremento patrimonial: pendrives con bitcoins y dinero aparecido del padre
El jefe de Gabinete de Milei sigue enredándose en su propia madeja de explicaciones sobre el suntuoso incremento patrimonial que le fue descubierto desde que es funcionario público. Ahora, dice haber encontrado US$500.000 en un pendrive.
Compartí tu opinión con toda la comunidad