Gorbachov cumplió 70 años con escasa popularidad en su pueblo

Una convención sobre el significado de la perestroika «en pasado y futuro» consolidó ayer la celebración pública del cumpleaños número 70 del ex líder ruso Mijail Gorbachov, que hoy festejará en privado en la fundación que lleva su nombre.

Gorbachov llega a este momento un mes después de su antiguo rival Boris Yeltsin, pero a diferencia de éste –quien debió pasarlo en un hospital–, el último líder soviético se encuentra con muy buena salud.

En la fiesta de hoy, precedida por saludos de otros ex líderes –desde el estadounidense George Bush al alemán Helmuth Kohl–, está prevista la presencia de amigos y personajes públicos, aunque pocas figuras de primer nivel de la Rusia actual.

En particular, no estará el presidente Vladimir Putin (está en Vietnam), quien en cambio sí asistió a la cita de los 70 de Yeltsin.

Para Gorbachov los tiempos de mayor aislamiento en su patria parecen haber terminado: los viejos rencores con Yeltsin pertenecen al pasado, mientras Putin –aunque no le confió ninguna función– no dudó en admitirlo en el Kremlin recientemente.

También el desprecio de los rusos, muy sentido hace algunos años, parece haberse calmado.

La muerte por leucemia de su esposa Raissa, en setiembre de 1999, le valió la compasión de muchos. Esto no significa que Gorbachov –amado desde siempre en Occidente– pueda ser considerado popular en su país.

Los sondeos más recientes confirman que la mayoría de los rusos lo considera responsable de la disolución del país más que a Yeltsin.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje