MONDO CANE
Las autoridades ampliaban la investigación sobre la muerte de Michael Jackson, en cuya residencia se encontró un potente sedante, mientras más de un millón y medio de personas competía ayer en una lotería para entrar a un funeral del cual se desconocen los detalles. Mientras los fanáticos que llegaron hasta Los Angeles de distintas partes del país y del mundo cuentan las horas para saber a través de sus correos electrónicos si ganaron un pase al funeral público del «rey del pop», la policía concentra su investigación sobre la muerte del cantante en la hipótesis de un abuso de drogas recetadas. Una fuente policial confirmó al diario Los Angeles Times que un fuerte sedante utilizado como anestesia general, Propofol, fue hallado en la casa de Bel-Air donde falleció sorpresivamente el cantante el 25 de junio de un paro cardíaco a sus 50 años. La investigación que lleva a cabo la policía de Los Angeles y la agencia antidrogas estadounidense (DEA) se ha centrado en la posibilidad de que la muerte de Jackson esté relacionada con el abuso de medicinas y por ello han puesto en la mira a «al menos cinco médicos» que prescribieron drogas a Jackson. A Jackson le practicaron dos autopsias, una en el Instituto de Medicina Forense de Los Angeles, de la que se espera todavía el resultado de los exámenes toxicológicos, y otra privada, ordenada por la familia del cantante ante las dudas que sembró su inesperado fallecimiento. La policía interrogó al médico personal del ícono pop que vendió 750 millones de discos, Conrad Murray, aunque ha sido enfática en señalar que el doctor es un testigo y no un sospechoso. A diez días de su muerte, que disparó el duelo de millones de fanáticos alrededor del mundo, no se conoce con certeza dónde ni cuándo será enterrado.
Fotografías e informaciones personales sobre John Sawers, el futuro jefe de los servicios secretos exteriores británicos, el MI6, tuvieron que ser borradas del sitio de Internet Facebook después de que fueran publicadas en un periódico británico ayer. El Mail on Sunday publicó una serie de fotografías que muestran al futuro ‘C’, sobrenombre del jefe del MI6, en traje de baño o acompañado por sus allegados, imágenes que fueron recuperadas de una página de Facebook atribuida a su mujer, Lady Shelley Sawers. «Las informaciones fueron retiradas», indicó a AFP el Foreign Office, el ministerio de Asuntos Exteriores británico, en momentos en que la controversia fue en aumento por el tema. La página revelaba también informaciones sobre los hijos del funcionario, el domicilio familiar y los amigos de la pareja, según el Mail on Sunday. En una entrevista con el canal BBC1, el ministro de Relaciones Exteriores, David Miliband, defendió ayer a Sawers, a quien describe como un «profesional notable». Sawers «fue nombrado hace 10 días al frente del MI6, es un profesional notable que va a hacer un muy buen trabajo en una organización que hace mucho por nuestro país», declaró Miliband. «Ahora saben que usa un traje de baño, no es un secreto de Estado», agregó intentando minimizar el incidente. Sawers es un diplomático que hasta ahora era embajador ante Naciones Unidas. Sucederá en noviembre al frente del MI6 a John Scarlett, que ocupó el puesto durante más de cinco años.
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