Rafael Correa confiesa su desazón por los contratos públicos de su hermano en Ecuador
«Mientras nos jugamos la vida para cambiar la patria, el hermano del presidente más próspero que nunca y haciendo negocios con el Estado. Eso suena horrible, es una desazón terrible, para mí también es una desazón terrible», señaló Correa en su programa semanal de radio y televisión.
El mandatario volvió a reprocharle a su hermano Fabricio Correa por sus negocios con el Estado y lamentó que lo hubiera expuesto a «tantos buitres que rondan» al gobierno. «Por eso he ordenado que en estricto apego al derecho, se empieza la terminación unilateral de los contratos que tengan relación con mi hermano», manifestó. Fabricio Correa es dueño de varias empresas y accionista de consorcios domiciliados en Panamá que suscribieron contratos públicos por 80 millones de dólares bajo el actual gobierno, según reveló el diario «Expreso». Los organismos de control abrieron investigaciones para determinar si Fabricio incurrió en tráfico de influencias o alguna otra irregularidad para obtener la concesión de las obras en sectores como el petrolero. El presidente ecuatoriano reiteró que no «se ha demostrado prejuicio para el Estado» o favoritismo en la concesión de las obras, pero que aun así la participación de su hermano viola «el espíritu de una ley» de su gobierno que prohibía a sus familiares ser contratistas públicos.
Sin embargo Fabricio Correa, «haciendo empresas fantasmas en paraísos fiscales como Panamá o contratando por medio de terceros», logró la concesión de las obras, admitió el mandatario.
Asimismo, Correa se dijo dispuesto a enfrentar el costo familiar por sus decisiones.
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