EL SENADO PARALIZADO

El Senado brasileño cerró ayer viernes su segunda semana consecutiva de parálisis casi completa a causa de una aguda crisis por denuncias de irregularidades, en medio de constantes pedidos para que su titular, el ex presidente José Sarney, solicite una licencia o renuncie. En un escenario marcado por un alud diario de denuncias por medidas administrativas secretas, inclusive de nombramientos para cargos que deben ser concursados, Sarney se encuentra en el centro del temporal porque varios de sus familiares aparecen como beneficiados por contratos con el Congreso. De esta forma, el Senado completa dos semanas prácticamente sin funcionar. Apenas unas pocas comisiones especiales tuvieron sesiones esta semana, aunque siempre con pocos legisladores presentes. El núcleo de la crisis quedó expuesto tras descubrirse la existencia de 633 decisiones administrativas secretas, sin publicación en el diario oficial del Congreso, adoptadas en la última década incluyendo nombramientos irregulares, pagos por obras sospechosas y compras no autorizadas.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje