Indígenas y gobierno peruano están enfrentados y sin diálogo de sordos
La protesta que se inició en el noreste del país hace más de 60 días se extendió el viernes a la selva central, donde 300 nativos de las etnias ashaninkas y machigüengas bloquearon una carretera entre San Ramón y Tarma, y amenazaron marchar los 300 km que los separan de Lima.
Los indígenas demandan dejar sin efecto un paquete de leyes gubernamentales que permiten la explotación de la región amazónica tras alegar que ello afectaría sus condiciones de vida.
La dirigente indígena Lidia Rengifo, vocera ashaninka, dijo que se sumaron al reclamo de la derogatoria de las leyes sobre el desarrollo de la selva, en declaraciones citadas por el canal N de televisión, y señaló que 470 comunidades indígenas de la selva central se unirán al paro indefinido adoptado el 9 de abril pasado por los nativos amazónicos.
Los indígenas mantendrán los bloqueos de la principal carretera que conecta la selva central peruana con las regiones de la sierra y la costa, anunció la dirigente.
La decisión del Congreso de suspender el miércoles algunos de los decretos no fue bien recibida por los indígenas, que insisten en la derogatoria de estas leyes, producto de compromisos del Perú para poner en marcha el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos.
Ayer sábado era notorio que las posibilidades de retomar el diálogo entre las partes siguen estancadas y que los intentos avanzan con pies de plomo, en medio de una compleja y convulsa situación social.
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