A IRAN SE LE ACABA EL TIEMPO
El próximo presidente iraní, la segunda persona más poderosa en Irán detrás del guía supremo, el ayatolá Alí Jamenei, deberá responder a los gestos de apertura de su homólogo estadounidense Barack Obama, así como a una presión creciente para que su país cese su controvertido programa nuclear.
Sin embargo, en los hechos, el nuevo jefe del gobierno de Teherán llevará adelante una política exterior determinada principalmente por el líder supremo, el ayatolá Jamenei, quien tiene la última palabra en los principales temas del país.
Obama acaba de hacer un gesto importante hacia el régimen de los ayatolas, al reconocer la responsabilidad de Estados Unidos en el golpe de estado que derrocó, en 1953, al primer ministro iraní Mohammad Mossadegh. Irán por su parte participó, a invitación de Estados Unidos, en una conferencia sobre la seguridad en Afganistán, en La Haya, el pasado 31 de marzo, en el marco de la nueva política multilateral de la Casa Blanca para buscar la paz en Medio Oriente.
En mayo, el presidente estadounidense, sugirió que su administración realizaría una revaloración a fines de este año para juzgar el progreso de los esfuerzos diplomáticos de la Casa Blanca, y la respuesta del gobierno fundamentalista persa.
El tiempo es corto para el próximo presidente, y los temas de la agenda internacional sobre los que tiene que expedirse el régimen teocrático son muchos y complejos, sin olvidar una política interior tensa y con grandes pujas y divisiones tras las elecciones.
La reelección fue un revés para la política de Obama.
Washington acusa a Irán de desestabilizar la región, al ayudar a los chiitas libaneses de Hezbolá, al Hamas palestino -ambos en campaña para destruir a Israel-, a los extremistas chiitas en Irak, así por su injerencia en Afganistán.
«Están haciendo lo posible para hacernos daño y también a nuestros aliados y socios en Afganistán, lo que al final acaba por dañar al pueblo afgano», dijo al referirse a los iraníes el secretario de defensa estadounidense, Robert Gates, tras una reunión del Consejo de Defensa de la OTAN. Recordó que los iraníes son «unos importantes socios comerciales para Afganistán, y presumen de mantener unas cálidas relaciones con su gobierno», pero «al mismo tiempo, están enviando armas para atacar a la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) y a las fuerzas de la coalición».
Por otra parte, las sospechas que pesan sobre el programa nuclear iraní continuarán siendo otro de los factores mayores de fricción en el futuro próximo.
A todo ello, se suma que Irán no reconoce la existencia del Estado judío principal aliado de Washington en la región-, mientras que el ultraconservador Mahmud Ahmadinejad proclama que hay que «borrarlo» del mapa, además de alentar las afirmaciones negacionistas del Holocausto de millones de judíos a manos del nazismo.
Los próximos meses serán críticos, dado que los servicios de inteligencia israelíes consideran que Irán está muy cerca de conseguir la bomba atómica, tal vez antes del 2010.
Pese a una resolución de marzo del 2006 del Consejo de Seguridad de la ONU que exigía a Irán suspender el programa de enriquecimiento de uranio, Teherán ha acelerado su programa nuclear y ha producido 1,3 toneladas de hexafluoruro de uranio enriquecido, más que suficiente, una vez procesado, para fabricar una bomba atómica.
Los temores israelíes los corrobora Washington. Los misiles balísticos que está probando Corea del Norte, que hace pocas horas volvió a ser sancionado por la ONU, se deben a una colaboración con Irán, según afirmó el jefe de la Agencia para la Defensa Misilística del Pentágono, Patrick O’Reilly.
La hipótesis de la colaboración iraní con los planes armamentistas de Corea del norte es mencionada recurrentemente por voceros estadounidenses. Entre esos dos países, dijo O’Reilly, general del ejército, «hay un verdadero esfuerzo internacional para el desarrollo de la capacidad de misiles balísticos».
El militar dijo que la supuesta colaboración constituye el caso más notable de «coalición internacional» que combina recursos de aviación, sistemas de propulsión y otras partes de misiles.
Un reporte reciente del Centro para las Informaciones sobre Aeronáutica y el Espacio de la aviación de Estados Unidos dijo que Irán, hacia 2015, con ayuda externa, podrá probar un misil balístico intercontinental en capacidad de llevar cabeza nuclear, «capaz de alcanzar» territorio estadounidense.
El punto más álgido en el enfrentamiento entre Occidente e Irán será al final del año. En ese momento veremos si un liderazgo pragmático iraní algo que según el resultado de los comicios parece improbable- acepta someterse a la presión internacional y estadounidense para negociar, haciendo concesiones, o si opta por la confrontación desestimando la mano tendida de Obama.
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