La CGT llegó a un acuerdo con el Gobierno pero un sector irá a huelga hoy

Fractura en la central obrera argentina por reforma laboral

Tras una reunión con funcionarios del Ministerio de Trabajo, el líder de la Confederación General del Trabajo (CGT) dijo el martes por la noche que se había llegado a un acuerdo con el gobierno sobre algunos puntos de la reforma y revocó la participación de su organización en el cese de actividades.

«A las observaciones que mantenía la Confederación General del Trabajo, la respuesta fue satisfactoria por parte del Ministerio del Trabajo… el sentido común es que no va existir jornada de protesta», dijo Rodolfo Daer, titular de la CGT.

El anuncio generó fricciones en el seno de la CGT. Hugo Moyano, representante del brazo más combativo del sindicalismo y quien en marzo reemplazará a Daer, dijo que no reconoce el acuerdo y reivindicó la huelga.

«Yo no cambio, yo no varío, yo no me entrego, yo no me vendo. A mí no me compran con nada, yo estoy con los trabajadores», dijo el miércoles Moyano, quien reclama que la nueva ley no sea tratada en el Congreso.

«Convocamos a los trabajadores, hoy empieza la lucha», agregó.

Para el gobierno de Fernando De la Rúa, de la Alianza de centroizquierda, el acuerdo con la CGT resultó exitoso: los puntos a negociar fueron menores y el espíritu de la ley se mantiene intacto al tiempo que el sindicalismo pierde fuerza.

«El gobierno no cedió nada… la otra parte (CGT) yo le aseguro que tiene menos» que cuando empezo a negociar, dijo el ministro de Trabajo, Alberto Flamarique.

Las concesiones hechas por el gobierno incluyen que se mantengan los aportes de los trabajadores a los gremios, que caduquen los convenios colectivos sólo si existe otro acuerdo que los reemplace y que los representantes laborales participen en las negociaciones colectivas de trabajo.

La ley de reforma laboral busca descentralizar las negociaciones salariales permitiendo que desde un simple trabajador hasta un poderoso gremio puedan discutir el nivel de los salarios, restándole así poder a los sindicatos.

Actualmente los sindicatos son los únicos interlocutores ante los empresarios a la hora de negociar un convenio colectivo sobre aumentos de salarios.

Según el gobierno y los empresarios este sistema encarece los costos laborales, perjudica la competitividad de las compañías y desalienta la creación de nuevos puestos de trabajo en un país con una tasa de desocupación de 13,8 por ciento.

En el acuerdo con la CGT también se modificaron los plazos para los períodos de prueba de trabajadores.

«Antes tuvimos un mes de período de prueba, (con la reforma) tenemos tres y seis meses (para las grandes empresas) y seis meses para las Pymes (pequeñas y medias) hasta un año», dijo ayer Flamarique.

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