OPINION INTERNACIONAL

UN DOCUMENTAL SOBRE GUANTANAMO

HACE UNOS DIAS VI POR NATIONAL GEOGRAPHIC UN DOCUMENTAL FILMADO EN EL INTERIOR DE LA BASE DE GUANTANAMO Y SUS ESTABLECIMIENTOS DE DETENCION, QUE SE ASEMEJAN A UN CAMPO DE CONCENTRACION. ES UN TRABAJO NOTABLE, QUE HONRA A SU EQUIPO DE REALIZADORES. ILUSTRA CLARAMENTE, CON TESTIMONIOS DIRECTOS, EL NIVEL BESTIAL DE LAS TORTURAS QUE ALLI SE PRACTICARON DURANTE MAS DE SIETE AÑOS, POR RESPONSABILIDAD DIRECTA DEL GOBIERNO DE LOS ESTADOS UNIDOS, Y EN PARTICULAR DE BUSH, CHENEY Y RUMSFELD.

Escrito por: Niko Schvarz

Martes 12 de mayo de 2009 | 3:52
  • Imprimir
  • Envíar por e-mail

Casualmente, al día siguiente veo una entrevista a Dick Cheney por la cadena CBS, en la que éste justifica plenamente las torturas a los detenidos en Guantánamo (y en otras prisiones, como las horrendas sevicias practicadas en Abu Ghraib, en Bagdad, y en las cárceles secretas de la CIA en Europa y otros lugares), alegando que habían sido de extrema utilidad para salvar vidas norteamericanas. Se recordará que Cheney fue vicepresidente de Bush, y a la vez capo máximo de Halliburton, la enorme empresa contratista que se ha embolsado millonadas en la presunta “reconstrucción” de Irak, invadido y destruido hasta sus cimientos. En ese mismo momento, el secretario de Defensa norteamericano, Robert Gates, confirmado en su cargo por el presidente Obama, pedía disculpas por la muerte de más de cien civiles afganos en la frontera de ese país con Pakistán, masacrados “por error” por los bombarderos norteamericanos.

En las filmaciones reproducidas por el canal, se registran instantes de hondo patetismo, a pesar de que los periodistas estuvieron sometidos día y noche a una constante censura de las autoridades de la base y les prohibieron la visita a los departamentos de máxima seguridad y a los centros de tortura propiamente dichos. Se oye a través de la puerta de la celda a un prisionero gritar que ha estado durante siete años reclamando sus derechos, sin ser atendido. Otro que había sido capturado en los primeros días de la invasión clamaba que “la muerte resultaba más atractiva después de lo que hemos tenido que soportar aquí”. Los prisioneros estaban sometidos a toda clase de restricciones y acciones represivas, se les ponía dificultades para rezar, en el llamado “campamento X” los colocaban en grandes jaulas, como animales, y en no pocos casos debían soportar la más absoluta soledad, durante meses y años. Un detenido estuvo dos años en confinamiento solitario, sin ver a nadie, sin ningún vínculo familiar, y terminó casi volviéndose loco.

Los interrogatorios se practicaban bajo torturas tremendas y en serie (como las que vimos en las imágenes de la prisión de Abu Ghraib). Algunos de sus ejecutores (no se ve su rostro, se oye sólo su voz) alegan que estaban sometidos a tremendas presiones desde Washington, y también de algunos congresistas, instándolos a obtener resultados, es decir, datos y confesiones. Algunos expresaban que entrar a ese ciclo de torturas significaba el principio del fin. Las Convenciones de Ginebra eran violadas permanentemente. Bush decía que los detenidos no eran civiles ni soldados, tampoco eran combatientes, por tanto esas disposiciones no les correspondían. En 2002 había más de 500 detenidos sometidos a interrogatorios bajo torturas ilegales. Algunos sufrieron encadenamientos prolongados, otros se hacían sus necesidades encima, y era práctica corriente el submarino, o sea el simulacro de ahogamiento.

También los torturaban con luz y sonidos insoportables, o les soltaban los perros (como lo vimos en Abu Ghraib) o con diversas formas de tortura mental, ensañándose con sus creencias religiosas. Bush justificaba todo (y en el documental se exhiben sus declaraciones a favor de las torturas). A pesar de ello, los detenidos se ingeniaban para practicar algunas acciones de resistencia, como huelgas de hambre y otras.

Los abogados defensores, que al ingresar la base eran sometidos a revisiones minuciosas y humillantes, presentaron 400 pedidos de habeas corpus. Ninguno fue concedido. En 2004, la Corte Suprema de Justicia de EEUU se pronunció contra la detención indefinida de personas sin el debido proceso, pero su aspiración no fue atendida y los detenidos siguieron en manos de tribunales militares especiales. Uno de los guardias dice que su vida es un infierno. Aparece en cierto momento Colin Powell, ex secretario de Estado de Bush, diciendo que Guantánamo debería cerrarse. Tres detenidos se ahorcaron con sus sábanas en un penal de máxima seguridad. No pudieron tolerar ese dolor y sufrimiento, dice un compañero de cautiverio.

Estos ejecutores de la tortura como método sistemático pretenden dictar cátedra en el mundo en materia de derechos humanos, y tienen la pretensión de censurar en esa materia a Cuba, a Venezuela y otros países, en una de las mayores muestras de caradurismo internacional que conoce nuestro tiempo.

  • Imprimir
  • Envíar por e-mail

Comentarios


Sabado 11 de Febrero, 2012
Montevideo, UY
Parcialmente nublado, 26 °C