Espionaje. La Fiscalía investiga al DAS, organismo que depende directamente del presidente

"Hay algo podrido" en Colombia

El Fiscal General Mario Iguarán declaró el 21 de abril que el informe del CTI (Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía) «causa preocupación y pavor, en atención al hedor que expide».

En otros términos: «Hay algo podrido», como decía el príncipe Hamlet, pero no precisamente en Dinamarca. Los primeros resultados de la investigación de la Fiscalía sobre uno de los más grandes escándalos de los últimos tiempos (conocido como las «chuzadas» del DAS) han resultado ser peores que lo denunciado hasta ahora, según la síntesis de la revista Semana, en un trabajo periodístico que prolonga su investigación sobre el tema publicada en febrero y que recogimos en nuestra nota del día 28 de ese mes «El escandaloso espionaje del DAS». Allí se incluían los episodios de espionaje en el cuadro de la «parapolítica», el maridaje incestuoso del gobierno, parlamentarios y gobernadores del uribismo (22 de los cuales están tras las rejas), unidades del ejército y los servicios de inteligencia, con las bandas asesinas de los paramilitares. En particular, se reveló que el DAS le entregaba a los «paracos» información y listas de personas para eliminar, entre ellos dirigentes sindicales, opositores diversos, militantes sociales y defensores de DDHH. Por todo esto fue destituido y encarcelado el entonces jefe del DAS, Jorge Noguera. Revelaciones efectuadas en mayo de 2007 por el encarcelado jefe de las AUC, Salvatore Mancuso, confirman estos extremos, y ello acaba de ser corroborado por «Don Berna» y «Jorge 40″, según publicamos recientemente.

La actual investigación deja al descubierto que el DAS se ha convertido desde hace años en una impresionante estructura de espionaje que, además de los magistrados de la Corte Suprema, políticos opositores, periodistas y militantes sociales, tenía en sus redes al vicepresidente Francisco Santos, al ex presidente y secretario de la OEA, César Gaviria, al ex ministro de Defensa, Rafael Pardo, al director de la Policía Nacional, general Oscar Naranjo, al ex viceministro de Defensa, Andrés Peñate, que fue director del propio DAS. Al día siguiente del pronunciamiento del fiscal, el procurador general Alejandro Ordóñez anunció que había ordenado la investigación contra 16 integrantes del DAS, incluida la ex directora María del Pilar Hurtado y los ex jefes de Inteligencia y Contrainteligencia, capitanes Fernando Tabares y Jorge Lagos.

El actual director Felipe Muñoz trató de minimizar los hechos, pero los dos fiscales delegados ante la Corte Suprema ya cuentan con un arsenal de pruebas de que lo sucedido desde hace 6 años en el DAS es de una gravedad insospechada, con estas particularidades, también demostradas: que gran parte del material probatorio de las irregularidades fue sustraído y destruido por funcionarios del DAS; que los fiscales tienen los videos de las cámaras de seguridad, reveladoras de que del 19 al 23 de enero funcionarios de la Dirección de Inteligencia, incluido su jefe, sacaron de las oficinas decenas de documentos y discos duros de computador; que no aparece el video de lo ocurrido a lo largo del jueves 22 de abril, cuando Muñoz asumió la dirección; que montones de documentos de la Dirección de Inteligencia fueron ocultados en otras dependencias, como Interpol. Además de informes completos sobre la vida de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, y también de la Corte Constitucional en momentos en que debía definir el tema de la primera reelección de Uribe, existen evidencias de que el ex jefe de Inteligencia, capitán Tabares, tuvo por lo menos 4 reuniones en la Casa de Nariño con el secretario general de la presidencia; que hay 500 líneas telefónicas intervenidas por el DAS y algo similar ocurre con los correos electrónicos de sindicatos, ONG, opositores y periodistas, para lo cual se dispone de equipos interceptores Phantom 300 A. Se demuestra asimismo que funcionaba una quinta columna interna conocida como G-3, que tenía en la mira al vicepresidente Santos y otros jerarcas, a representantes de la iglesia y en 14 oportunidades consultó información reservada de César Gaviria. También vendían informaciones «chuzadas» a delincuentes.

Según el presidente de la CSJ, Augusto Ibáñez, el DAS mintió al asegurar que no existía espionaje telefónico y seguimiento a los magistrados, y anunció que las investigaciones proseguirán. El presidente Uribe afirmó en España que «el paramilitarismo ha desaparecido», pero estas investigaciones prueban que está vivito y coleando, y con influencia acrecentada en el propio gobierno.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje