CORREA TRIUNFA EN TODA LA LINEA
Las últimas cifras oficiales difundidas por la CNE al mediodía de ayer, correspondientes al 70,36% de los votos escrutados, le daban 51,7% frente a 27,98% de Lucio Gutiérrez, de Sociedad Patriótica. Alvaro Noboa, la mayor fortuna de Ecuador, lograba apenas el 11,6%, el menor porcentaje de las 4 elecciones en que se presentó y perdió. Martha Roldós figura con 4,5%. Los otros 4 candidatos (Sagñay, Jácome, Delgado y González) reúnen juntos 3,4%. Las encuestas previas y a boca de urna le daban a Correa alrededor de 55% en total. Es la primera vez que se gana en primera vuelta desde 1979.
Las fuerzas del gobierno se encaminan a obtener la mayoría absoluta en la Asamblea Legislativa unicameral, que se eligió en su integridad. Desde octubre pasado la función estaba a cargo de la Comisión Legislativa y de Fiscalización, de acuerdo con la nueva Constitución que entró en vigencia. En dicha Asamblea, integrada por 130 diputados (nacionales, provinciales y del exterior), Alianza País obtiene en primera instancia 61, a los que se suman la mayor parte de los 6 diputados electos por los residentes en el exterior (se votó sobre todo en España, Nueva York y otras ciudades de EEUU, Bogotá, Buenos Aires) y también los diputados de formaciones amigas como el MPD (Movimiento Popular Democrático, con 7 representantes electos) y el grupo Pachakutik (1 representante). Según dichas proyecciones, Sociedad Patriótica de Lucio Gutiérrez se convierte en segunda fuerza con 23 diputados, el Partido Socialcristiano de Jaime Nebot (que mantiene la alcaldía de Guayaquil) logra 6 y el Prian de Noboa apenas 4. Otras 9 bancas se reparten entre partidos provinciales, algunos aliados de Correa. Fuentes de gobierno señalan que la Asamblea garantizará la continuidad de la «revolución ciudadana» y, en lo inmediato, deberá abocarse a debatir no menos de 30 leyes y a reformar otras 40 según las normas contenidas en la nueva Constitución; entre ellas, la de Comunicación, la que regula el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social y la de descentralización territorial.
En esta elección se amplió la participación popular por varias vías: votaron los adolescentes de 16 a 18 años, de los cuales se empadronaron más de medio millón (507.534); votaron los militares y policías, así como los extranjeros con más de 5 años de residencia y los ecuatorianos en el exterior (un lindo ejemplo para Uruguay). Votaron también los presos sin condena y, en forma facultativa, los discapacitados. Todos ellos por primera vez, según las normas democráticas de la Constitución en vigencia.
A esta situación se llega después de cuatro votaciones en dos años y medio, todas ellas con victoria para Correa y Alianza País. Después de su triunfo inicial contra Alvaro Noboa en noviembre 2006 (en este caso en segunda vuelta, con 56,79%, tras haber quedado en desventaja en el primer turno), Correa se jugó entero a la reforma a fondo de la Constitución y a la renovación total de los órganos legislativos, y lo logró a través de tres votaciones sucesivas: para la designación de una Asamblea Constituyente, elección de la misma y referéndum para ratificarla. Este es un interesante rasgo común con Bolivia y Venezuela. Esta quinta elección dotará al país de estabilidad institucional, elemento esencial ya que, de 1996 a 2006 desfilaron siete presidentes sin que ninguno terminara su mandato.
En sus discursos de celebración, primero en Guayaquil y luego en Quito junto al alcalde triunfante Augusto Barrera, Correa resaltó la labor de su gobierno como razón principal del triunfo electoral. Destacó las realizaciones en salud y educación, la legalización de tierras y créditos a los campesinos, los Bonos de Desarrollo Humano a las familias más pobres, y afirmó que se abre una etapa de profundización del proceso de transformación social, la construcción de una democracia real con justicia social y de «una patria altiva, soberana y digna». El reelecto vicepresidente Lenin Moreno expresó que «allí donde había muertos ahora hay salud, donde había olvido hay puertos, donde había cráteres hay carreteras, donde no había un poco de apoyo están los créditos a plazos convenientes e intereses bajos». Un rasgo conmovedor (al igual que sucedió en El Salvador), es que Correa inició su alocución con el lema: «Un pueblo unido jamás será vencido», y la multitud le respondió con: «Correa amigo, el pueblo está contigo».
La notable victoria en Ecuador se suma a la obtenida el 15 de marzo en El Salvador y ambas confirman el giro a la izquierda en el continente. El autor de la lúcida definición, según la cual América Latina vive un cambio de época, fue precisamente Rafael Correa, al asumir su primera presidencia.
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