UN RECHAZO DEMASIADO CARO
En un artículo publicado el 26 de marzo pasado, el autor jordano-norteamericano Dr.Shaker Al-Nabulsi sostuvo que Egipto y Jordania, los dos países que firmaron la paz con Israel se beneficiaron mucho más que el estado judío con la paz y que Israel se había desilusionado de la actitud árabe y por lo tanto no tiene demasiados incentivos para firmar otros tratados de paz con los árabes.
Entre otras cosas escribió el Dr. Nabulsi : «El 26 de marzo de 1979, Israel y Egipto firmaron un tratado de paz. De este modo, Egipto, el mayor y más importante estado involucrado en el conflicto árabe-israelí se convirtió en el primer país que tuvo relaciones pacíficas con Israel. Esto tomó al mundo árabe por sorpresa, causó una conmoción en la calle árabe y sacudió las bases del mundo árabe y musulmán. Los árabes resistieron a la paz, representada en la persona de un líder valiente y racional, el presidente Anwar Sadat, quien logró recuperar lo que Abd El Nasser perdió en sus aventuras políticas y militares que solo produjeron destrucción y devastación.»
«Si bien Sadat logró colocar en una posición digna a Egipto tanto en el Medio Oriente como en el mundo, el mundo árabe hirvió de rabia. Hoy, 30 años después del histórico gesto de Sadat, ellos recuperaron la sensatez y lamentan todo lo que hicieron contra Egipto : actos de locura como la expulsión de Egipto de la Liga Árabe y la mudanza de su sede central a Túnez, el boycott a los libros de Naguib Majpus y a las películas basados en ellos, las medidas hostiles de todo tipo contra Egipto.»
«Si no fuera por la hostilidad irracional contra Israel, sin duda se habría encontrado una solución al problema palestino y se hubiera establecido un estado palestino en los últimos sesenta años.»
«¿ Porqué actuaron los árabes de esta manera en 1979 y más adelante? La respuesta más obvia es que, en el mundo árabe, no existe una cultura de la paz, y en cambio predomina una cultura de la guerra.
Para los líderes lo más fácil es apoyar la lucha armada. De este modo, desvían la atención de las masas de sus graves problemas políticos y sociales, así como de la falta de desarrollo económico.»
Más adelante, Nabulsi define en cuatro numerales porqué el rechazo a Israel constituye un precio demasiado caro para el mundo árabe por lo que él considera una política «estúpida».
1.Israel logró transmitir a la opinión pública mundial el siguiente mensaje : queremos la paz, pero los árabes la rechazan, si bien algunos líderes árabes la han aceptado.
2. Israel se presenta como un país acosado que necesita de la protección de Occidente porque los árabes rechazan su existencia. Por ello, obtiene una considerable ayuda política, económica y militar que tiende a crecer y no a disminuir.
3. La extrema derecha israelí, dirigida por el Likud e Israel Beiteinu, ha probado a los israelíes y al mundo que el partido laborista y los que firmaron tratados de paz con los árabes fueron engañados. Por ello, Netaniahu afirma que la idea de «tierra por paz» es obsoleta y que si Israel acepta la paz hoy, debe ser tan solo a cambio de paz. Lo que ha llevado a Netaniahu a hacer este planteo es la experiencia de Israel en los últimos 30 años, desde los acuerdos de Camp David, y la reticencia hostil de los árabes, que ha llevado a Israel a no seguir firmando tratados.
4. El gobierno de Israel, su opinión pública, su Parlamento, su prensa se dieron cuenta de que el tratado de paz con los árabes no vale nada. Egipto recuperó todo el Sinaí e incluso Taba, sin perder ni un soldado ni un centavo. Más aún pudo invertir el dinero ahorrado en gastos militares para el desarrollo y recibió cuantiosos fondos de los Estados Unidos (aproximadamente 50 billones de dólares) . Pero lo único que Israel recibió fue una embajada y de hecho su embajador se convirtió en un prisionero ya que no puede moverse sin guardias de seguridad y no se le permite participar en la vida pública egipcia.
«Pese a este aislamiento, Israel ha progresado política, militar, cultural y económicamente, mientras los árabes quedaron atrás. El ejército de Israel es el más fuerte del Medio Oriente. Su ingreso per cápita ha llegado a $ 18.000, el total de todos los países árabes, exceptuando los del Golfo. En materia científica y cultural, es uno de los países más avanzados del mundo. Tres de sus universidades ( la Universidad Hebrea de Jerusalén, la de Tel Aviv y la de Haifa) están entre las 20 mejores del mundo, mientras no hay ninguna universidad árabe entre las 400 mejores universidades del mundo (la Universidad de «El Cairo» figura en el lugar 401).
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