Al Qaeda desembarca en Palestina
La preocupación para los expertos ha aumentado tras el comunicado de Al Qaeda el pasado 15 de marzo reivindicando por primera vez un atentado contra dos policías israelíes en Cisjordania.
No es la primera vez que células de Al Qaeda actúan en Cisjordania, pero si la primera vez que reivindican un atentado, afirman los servicios españoles en sus informes. Según el contenido de estos informes el objetivo de Al Qaeda es variar la dinámica local de grupos como Hamas y la Jihad Islámica para implantar en esta zona un marco de actuación de naturaleza global, más allá del conflicto de los palestinos con los israelíes. Según estos documentos, la estrategia esta dirigida desde Pakistán, por los servicios de inteligencia de Al Qaeda.
El último de estos informes realizado este mismo mes recoge el comunicado que el Front for the liberation of the Al-Aqsa mosque, una de las brigadas de Al Qaeda, hizo público el pasado 15 de marzo. En este comunicado Al Qaeda reivindica el asesinato a tiros de dos policías israelíes cerca del asentamiento israelí de Massua. El atentado tuvo lugar exactamente un día después de que Osama Bin Laden emitiese una grabación de audio a través de la televisión Al Jazeera, acusando a los líderes árabes moderados de aliarse con Occidente en contra de la liberación de Palestina.
Los servicios de información e inteligencia españoles, que siguen de cerca la actividad terrorista islamista tras el 11-M, creen que Al Qaeda mantiene su objetivo de crear una estructura estable en los territorios palestinos a pesar de la hegemonía de otros grupos terroristas como Hamas y la Jihad Islámica. En el Líbano, por ejemplo, células de Al Qaeda ya han cometido atentados graves a pesar de que la organización local pro iraní Hezbolá controla ese país vecino de Israel. El conflicto entre israelíes y palestinos está en el centro de la guerra entre Al Qaeda y Occidente, y es usado recurrentemente por los responsables de los ataques del 11-S contra Estados Unidos.
Bin Laden, reapareció recientemente en escena con una nueva grabación de audio en la que acusó a dirigentes árabes de complotar con Occidente contra los musulmanes y denunció la ofensiva israelí en Gaza. Bin Laden dijo que algunos dirigentes árabes que Estados Unidos define como moderados fueron «cómplices de la alianza cruzada y sionista contra nuestro pueblo». Los destinatarios indirectos son el presidente egipcio, Hosni Mubarak, y el rey de Arabia Saudita, Abdullah ben Abdul Aziz al Saud, a los que se considera los más cercanos a Washington. En un mensaje previo que se conoció el 14 de enero, exhortó a la «la juventud árabe y musulmana a la Jihad (guerra santa)» para combatir a Israel. En este mismo sentido, el número dos Ayman al Zawa-hiri, decía en otro mensaje, aparecido ocho días antes: «Mis hermanos musulmanes y mujaidines en Gaza y el resto de Palestina, lo que afrontáis hoy no es una ocupación de asentamientos, limitada a cierta área o a cierta región, sino un eslabón en la cadena de la campaña Sionista-Cristiana contra el Islam y los musulmanes».
Los líderes de Al Qaeda han utilizado sus respectivos comunicados para trasladar, a la sociedad palestina y al conjunto de los musulmanes, un discurso que enmarca lo acontecido en la idea de Jihad global que propugnan.
Importa recordar que durante los últimos años han aparecido algunos grupos jihadistas, tanto en los propios territorios palestinos, concretamente en Gaza, como en campos de refugiados fuera de ellos, caso del Líbano, alineados con Al Qaeda.
El presidente palestino, Mahmud Abbas, había acusado en una entrevista con la cadena RAI y con el diario Al-Hayat a los dirigentes de Hamas de permitir la infiltración de Al-Qaeda en la Franja de Gaza.
Incluso, especialistas de inteligencia habían alertado sobre encuentro secreto y sin precedentes por las disímiles corrientes que representan- que reunió en Líbano a miembros de Al Qaeda, Hamas y Hezbolá para discutir tácticas y actividades conjuntas.
Hamas, hizo planteamientos que no son nada incompatibles con los postulados de Al Qaeda y el extremismo islámico. Hamas no quiere únicamente un Estado palestino, quiere una república islámica, que no es exactamente lo mismo. El lugarteniente de Bin Laden, Al Zawahiri, había urgido a Hamas a establecer la ley islámica en Gaza y a unirse a los «guerreros sagrados» de Al Qaeda. El mensaje anunciaba así un drástico giro en la postura previa de Al Qaeda, que había criticado a Hamas cuando formó un gobierno de coalición con el partido Fatah, de Mahomud Abbas.
Hoy los líderes de Al Qaeda intentan capitalizar la pasada ofensiva israelí en Gaza y sus consecuencias para afirmar el carácter mundial de la contienda entre musulmanes e infieles en la que aducen hallarse inmersos, y en el marco de la cual sitúan el viejo conflicto entre palestinos e israelíes. Asimismo, intentan legitimar la jihad terrorista que propugnan y favorecer su propia estrategia de movilización tanto entre la población palestina como en el conjunto del mundo islámico, especialmente en la llamada calle árabe. Finalmente, buscan promover los atentados contra blancos seleccionados no sólo al mundo occidental, en Israel, Europa y Estados Unidos, en ese orden, sino también a una serie de regímenes árabes que buscan una salida diplomática
La penetración del grupo terrorista global era cuestión de tiempo, tras el ascenso de Hamas en Gaza. A excepción de Fatah, considerado enemigo de Hamas en la batalla por la legitimidad del gobierno en Gaza, las otras organizaciones terroristas palestinas gozan de total libertad de movimiento en la franja, que se ha convertido en un verdadero laboratorio dedicado al terror. Los más prominentes grupos son: Jihad Islámica (vinculada directamente con Irán), los Comités de Resistencia Popular (organización extremista islámica con inclinaciones hacia Al-Qaeda), Al-Ahraar (organización terrorista establecida y controlada por Hamas), las Brigadas de Abu Ali Mustafa (Frente Popular para la Liberación de Palestina de George Habash) y las ramas de Al-Qaeda en Gaza: Jaish al-Islam (Ejército del Islam rama de Al-Qaeda en Gaza), el Ejército de Umma (identificado con Al-Qaeda), y Fatah al-Islam (brazo adicional de Al-Qaeda).
Jaish al- Islam se identifica con Al-Qaeda, haciendo declaraciones y mostrando videos en páginas web de la Jihad junto con fotos de Osama Bin Laden, e incorporando su agenda global.
Algunos de los grupos, identificados con Al-Qaeda, o los que son considerados sus cobradores, mantienen estrechas relaciones con Hamas. Los Comités de Resistencia Popular (organización en contacto con elementos de Al-Qaeda y cuyos líderes adoptaron el código de vestimenta de Abu Musab al-Zarqawi, el líder de Al- Qaeda en Irak) se convirtió en aliado estratégico de Hamas. Acepta la autoridad y el liderazgo de Hamas y, a nivel operativo, es colaborador en actividades terroristas conjuntas, explican informes de inteligencia.
Tras el golpe militar y toma del poder de las instituciones de la Autoridad Palestina en Gaza, Hamas abrió una peligrosa puerta en donde grupos terroristas islámicos -sunitas y chiitas- incluyendo organizaciones salafistas identificadas como afiliadas de Al- Qaeda, unen sus fuerzas para continuar la jihad contra los apóstatas, seguir la lucha contra Israel, asegurar el derrocamiento del régimen de Abbas en Cisjordania, y colaborar con los esfuerzos del movimiento paterno, la Hermandad Musulmana, para derrocar a los regímenes moderados en Medio Oriente, encabezados por Jordania y Egipto.
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