EL 60º ANIVERSARIO DE LA OTAN
Esta reunión, iniciada ayer y que culmina esta noche, está situada bajo el signo de la guerra en Afganistán. El objetivo del presidente de los Estados Unidos es incorporar en mayor medida a los países europeos, con efectivos militares y policiales, en esta contienda de largo aliento. El argumento que ha lanzado desde antes del inicio oficial es que Europa está más amenazada por ataques terroristas de Al Qaeda que los propios Estados Unidos. Pero las reticencias son muchas y de variada índole. Los países europeos se resisten a embarcarse en mayor medida en una guerra sin desenlace previsible a corto y mediano plazo.
Un papel particular le corresponde a Francia en esta cumbre. Es la primera vez desde 1957 que acoge en su seno a la Alianza Atlántica. Ello marca simbólicamente su regreso oficial a la estructura militar integrada de la OTAN, que había abandonado en marzo de 1966 por decisión del general De Gaulle. El presidente Sarkozy le comunicó a su homólogo estadounidense que su país no enviará más tropas a Afganistán, y sí podría colaborar con el envío de efectivos policiales y en la instrucción de estas fuerzas. El ministerio del Interior afgano comunica que en promedio cinco policías mueren cada día, víctimas de los atentados. La canciller alemana Angela Merkel está en la misma onda. Solamente Gran Bretaña anunció que estaba lista para aumentar sus tropas «en forma temporaria», según anunció Gordon Brown, y en base a «un acuerdo conjunto con los aliados sobre un reparto de las tareas». Por otro lado, se supo que el retorno de Francia a la estructura militar de la OTAN implica la asunción por su parte de uno de los dos comandos estratégicos, el de «transformación» (conocido por la sigla SACT), cuya base está en Norfolk, Estados Unidos. (Me pregunto si no es ésa la base de la IV Flota de intervención contra América Latina que acaba de resucitar el comando militar estadounidense).
Actualmente la OTAN tiene bajo sus órdenes 61 mil soldados en Afganistán.
Obama anunció que, tal como lo planteó en su campaña electoral, se propone enviar 21 mil soldados suplementarios a ese frente, y que en lo inmediato el contingente norteamericano sería aumentado en diez mil efectivos, lo que se complementaría con una mayor ayuda civil. Precisó asimismo que no estaba previsto el envío de tropas a Pakistán, pero insistió en que la nueva estrategia a desplegar en Afganistán tenía una componente militar y que «Europa no debería esperar que Estados Unidos cargue solo con ese fardo».
Al margen de la reunión se tratará el tema de la sucesión del secretario general de la OTAN, ya que el general holandés Jaap de Hoop Scheffer cesa el próximo 31 de julio. Parecía haber un consenso entre EEUU y los europeos a favor del primer ministro danés Anders Fogh Rasmussen, pero surgió la oposición del primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan, que se hizo eco del fuerte rechazo de los países musulmanes a esta nominación por el tema de las caricaturas de Mahoma en 2006 y el rechazo ulterior del gobierno de Copenhague a prohibir una cadena de televisión kurda en su territorio.
En su conversación con Obama, Sarkozy saludó su decisión de cerrar la cárcel de Guantánamo, en territorio de Cuba, y dijo que la misma «no está acorde con los valores de Estados Unidos». Anunció que Francia acogería a un prisionero de origen argelino, el cual, según el canciller francés Bernard Kouchner, debería ser liberado, porque contra él no se ha presentado ningún cargo. Obama debe volver a Francia el 6 de junio para el aniversario del desembarco en Normandía del año 1944.
La reunión de la OTAN ha sido acompañada por marchas de rechazo en ciudades francesas y alemanas, particularmente en Estrasburgo, donde se montó un gigantesco aparato militar y policial de seguridad por tierra y aire, así como vallados para evitar que los manifestantes se acercaran al centro de la ciudad. Contra ellos se dispararon chorros de agua y gases lacrimógenos, hubo decenas de detenidos, quema de neumáticos, mientras flameaban banderas con los colores del arco-iris y el lema PAZ en varios idiomas, y se levantaban pancartas con la leyenda: NO TO NATO.
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