Socialdemócratas. Líderes de todos los continentes analizan la crisis mundial

El progresismo, fortalecido, se reúne en Chile para su Cumbre

Junto al británico Gordon Brown, al español José Luis Rodríguez Zapatero y al estadounidense Joe Biden, asistirán al encuentro los mandatarios de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva; de Argentina, Cristina Kirchner, y de Uruguay, Tabaré Vázquez, además de la anfitriona, la chilena Michelle Bachelet.

Junto al primer ministro de Noruega, Jens Stoltenberg, y unos 200 intelectuales y asesores gubernamentales, ellos debatirán sobre cómo dar una respuesta progresista a la crisis global, a cinco días de la cumbre del G-20 en Londres, dedicada a buscarle soluciones.

Es la sexta edición -y primera en América Latina- de esta cita mundial de dirigentes de centro izquierda iniciada en 1999 por el entonces presidente estadounidense, Bill Clinton, y rara vez hubo desde esa fecha un ambiente tan favorable para la corriente progresista.

«En momentos en que se derrumba la fe en los mercados no regulados, los progresistas deben urgentemente llenar el vacío ideológico que podría ser tomado por los populistas», según la agenda de la Cumbre, que se celebrará en Viña del Mar, 120 km al oeste de Santiago. Tras Berlín, Estocolmo, Budapest, Johannesburgo y dos veces Londres, es la primera vez que la Cumbre progresista se realiza en América Latina. Una manera de dar un guiño por los buenos resultados durante la crisis a ciertos países y líderes de la región.

Es el caso de la presidenta Bachelet, cuya respuesta a la crisis, con ayuda social e inversiones en infraestructura la han llevado a una popularidad que alcanza el 60%.

El diálogo entre los líderes de centro izquierda se da en momentos en que la corriente progresista toma fuerza en el mundo, ante los cuestionamientos surgidos por el exceso de desregulación del modelo neoliberal imperante.

«La hegemonía del neoliberalismo irrefutablemente llegó en su fin. El ‘dejar hacer’ como guía principal de la organización de los mercado ha mostrado ser nefasta y probado ser inadecuada», según la presentación de un seminario en el marco de la cumbre.

No se trata, sin embargo, de un regreso al socialismo clásico sino de impulsar políticas públicas que protejan a los más pobres e incentiven la equidad social.

«En estos momentos hay más razones para reforzar las políticas sociales», dijo el portavoz del gobierno brasileño Marcelo Baumbach, al adelantar la postura que defenderá Lula.

El mandatario brasileño «expresará su convicción de que el momento político no debe servir de pretexto para permitir que se anulen los avances conseguidos recientemente en favor de los sectores más necesitados de la sociedad», agregó.

Como preámbulo a la Cumbre, Brown y Lula da Silva propusieron ayer jueves en Brasilia la creación de un fondo mundial de 100.000 millones de dólares para relanzar el comercio en medio de la crisis.

«Necesitamos una transfusión en la economía mundial y pediré la Cumbre del G-20 en la próxima semana que apoye una expansión financiera a 100.000 millones de dólares para ayudar al comercio en todo el mundo», dijo Brown en conferencia de prensa conjunta con Lula.

El canciller chileno, Mariano Fernández, dijo por su parte que Chile buscará que se anulen las tendencias proteccionistas de los mercados surgidas en respuesta a la crisis financiera.

Previo a la Cumbre, Browm realizará una visita oficial a Chile, y una vez que finalice la reunión, el vicepresidente Biden hará lo propio.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje