Agricultores argentinos cortaron rutas en el segundo día de paro
El lock-out patronal consiste en la no comercialización de granos ni hacienda con destino a faena, excluidos lácteos, frutas y verduras, cuyos cargamentos deben superar los controles de los huelguistas en los bloqueos de carreteras, que llegan al centenar.
Los productores rompieron la frágil tregua de las últimas semanas luego de que la presidenta Cristina Fernández anunciara el viernes que el Estado nacional compartirá con las provincias y municipios los millonarios ingresos por los impuestos a la exportación de soja.
Según cálculos oficiales, se distribuirán entre los distritos casi 1.800 millones de dólares este año, a valores actuales de la leguminosa, que ocupa casi 60% de la superficie sembrada en un país que exportó el año pasado alimentos por 35.000 millones de dólares.
Los líderes de la Mesa de Enlace -que nuclea a unos 250.000 productores- criticaron la decisión de Fernández y argumentaron que el objetivo es ganar la voluntad de los gobernadores de las provincias sojeras críticos hasta ahora de la presión fiscal.
Las patronales agropecuarias, en las que conviven grandes, pequeños y medianos productores, mantuvieron un virulento y prolongado conflicto el año pasado para lograr la rebaja o eliminación de los impuestos a la exportación de granos, a los que consideran «confiscatorios».
La nueva medida de fuerza hace peligrar el frágil canal de diálogo abierto entre el gobierno y el sector, que permitiera llegar a acuerdos en otros temas, como carne, leche y trigo.
En las últimas 48 horas hubo protestas en ciudades de las provincias de mayor potencial agropecuario, como Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, Córdoba y La Pampa, donde los productores se encuentran a la vera de las rutas y en algunos casos las bloquean. Los cortes -totales o intermitentes- se producen particularmente en Santa Fe y Entre Ríos. En la localidad entrerriana de Gualeguaychú se produjeron filas de varios kilómetros de autobuses, camiones y autos particulares. El corte afecta a la Ruta 14, llamada «del Mercosur», importante vía de tránsito de mercaderías de los países miembros del bloque sudamericano.
Además, la protesta agraria tiene ahora como telón de fondo una nueva puja política, por la decisión del gobierno de adelantar de octubre a junio las elecciones legislativas, iniciativa ya aprobada en la Cámara de Diputados que podría ser sancionada esta semana en el Senado.
La chispa que incendió el conflicto se produjo hace un año, cuando Fernández anunció un sistema de gravámenes a la exportación de granos, que los productores resistieron y el gobierno no logró imponer en el Congreso por sólo un voto.
Argentina exportó en 2008 materias primas agrícolas y productos agropecuarios por 35.000 millones de dólares. Este año se espera una baja de las ventas externas, por la caída de precios y la demanda mundial a consecuencia de la crisis financiera.
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