BELEM EN DOS RUEDAS

El gran medio de transporte defendido por los altermundialistas, la bicicleta, sorprendió al Foro Social Mundial celebrado en la amazónica Belem con dos formas totalmente diferentes de birrodado: la de los peligrosos asaltantes y la de los habitantes de un barrio pobre.

Recorrer las enormes distancias de la Universidad Rural (UFRA), donde se llevaron a cabo parte de las actividades del Foro Social Mundial, fue un dolor de cabeza hasta que aparecieron los 60 ciclistas de la asociación «Bike-express», con sus llamativas camisetas verde-naranja y sus bicicletas con las que transportaron a los altermundialistas.

La «Bike-express» nació hace cuatro años, en un barrio pobre de Belem llamado Jaderlandia, explicó a la AFP Cidomar Oliveira: «Como no había transporte en el barrio, montamos este servicio; luego, los del Foro Social vieron nuestro trabajo y nos invitaron a venir al campus».

Moizamel Neves mantiene a su esposa y cuatro hijos con lo que gana haciendo carreras en su barrio: «Antes estaba desempleado, ahora puedo mantener a mi familia y estoy en forma», bromea, pero feliz porque en el Foro triplicó su jornal. Pero las bicicletas resultaron también un dolor de cabeza de la policía, porque son uno de los principales medios de asalto en la amazónica ciudad.

«Funciona así: se suben dos en la bicicleta, y el de atrás, que está armado, baja, rinde a la persona, se lleva lo que puede, monta de nuevo y huyen en dirección contraria, por eso son muy difíciles de controlar», explicó a la AFP el mayor de la tropa de choque de la policía, Araujo Wilson.

Las universidades que dieron cabida al foro se hallan en un área roja de violencia y asaltos, y los sorprendidos altermundialistas pudieron ver a diario una insólita imagen: a la policía revisando a los numerosos ciclistas en el camino. La policía de Belem no sólo dispuso unos mil hombres por jornada para garantizar la seguridad en la ciudad durante el Foro que reunió a 100.000 altermundialistas, sino que se reforzó con motos para controlar a los asaltantes en bicicletas, explicó el responsable policial.

Mientras tanto, en la jornada del sábado ­sobre el cierre del Foro­ se produjo la irrupción de los caciques del valle del Javari, en la frontera entre Brasil, Colombia y Perú, con lanzas, arcos y flechas, y sus pinturas y gritos tradicionales. «Tenemos problemas en nuestro territorio, donde entran madereros y hacendados», dijo a AFP Paulo Maru.

Cerca de 2.000 indígenas fueron invitados al Foro Social Mundial, el mayor evento planetario de los movimientos sociales, que por primera vez se celebra en la Amazonia. También comparecen numerosas comunidades tradicionales amazónicas, a menudo aisladas y faltas de interlocutores, que aprovechan el foro para hacer escuchar su voz con sus problemas más acuciantes.<

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